A qué se refiere el desbalance hormonal
Antes de entrar de lleno al tema del desbalance hormonal es prudente mencionar a qué nos referimos cuando hablamos de hormonas. Las hormonas son sustancias químicas que circulan por el torrente sanguíneo de nuestro cuerpo. Estas son producidas por las glándulas endocrinas para controlar procesos importantes para nuestro organismo como en el caso de la reproducción sexual o el metabolismo.
El desbalance o desequilibrio hormonal ocurre cuando los niveles de cierta hormona se alteran ya sea disminuyendo su presencia en nuestro organismo, o bien aumentado la cantidad promedio que se encuentra en el torrente sanguíneo. El tipo más común de desbalance ocurre en los cuerpos femeninos y se trata del síndrome de ovario poliquístico, que se trata de un quiste o cavidad de tejido membranoso, generalmente lleno de líquido.
Este tipo de desbalance ocurre cuando el quiste se ubica en uno o ambos ovarios, sin que ello represente molestia o dolor para la paciente. En algunos casos, el desarrollo de este síndrome ocurre como consecuencia del ciclo reproductivo femenino y puede derivar en dolor en zonas pélvicas, de la espalda baja o los muslos, por mencionar algunos.

El síndrome de ovario poliquístico suele producirse cuando el folículo que libera el óvulo durante el ciclo reproductivo no se abre correctamente, por lo que permite la acumulación de líquido. Por lo general el desequilibrio hormonal ocurre en las mujeres que se encuentren en edad reproductiva y se asocia a la presencia de quistes malignos durante la menopausia.
Consecuencias del desequilibrio hormonal
Algunas de las consecuencias más comunes de un desbalance hormonal pueden incluir fatiga, debilidad y/o dolor muscular, variaciones en el peso y la masa muscular, así como sudoraciones y aumentos en los ritmos cardiacos normales. Además de estos, también se puede experimentar disminuciones o aumentos en el apetito sexual, depresión, infertilidad, por mencionar algunos de la larga lista de síntomas.
Debido a su importancia, apenas los ligeros cambios en las hormonas pueden derivar en graves consecuencias como en algunos de los síntomas enlistados. Algunos de estos síntomas pueden ayudarnos a identificar cuál es la hormona que no está funcionando correctamente, aunque siempre se sugiere consultar a un especialista médico.

Las afectaciones derivadas de un desequilibrio hormonal pueden conducir a condiciones tales como:
- Diabetes tipo 1 y tipo 2.
- Enfermedad de Addison.
- Tiroiditis.
- Hipertiroiditis
- Hipogonadismo.
- Nódulos tiroideos hiperfuncionales.
Todas estas afecciones son causadas por desequilibrios hormonales, pero, a su vez, representan algunas posibilidades de generar nuevos desequilibrios hormonales. Por lo que se sugiere consultar a un especialista médica ante el menos desbalance y primer síntoma.
Causas del desequilibrio hormonal
Las causas de un desbalance hormonal pueden ser diversas, algunas de ellas completamente normales a lo largo de la vida humana, como en el caso del envejecimiento natural del cuerpo que puede provocar cambios en las glándulas endocrinas. De igual manera que con los síntomas, las causas que los provocan varían según la glándula u hormona que se esté tratando.
Algunas de las causas más comunes de un desequilibrio hormonal incluyen:
- Trastornos alimenticios graves, tales como la bulimia o la anorexia.
- Lesiones o traumas en zonas especialmente delicadas como en el caso de la pelvis.
- Algunas terapias hormonales o bien los medicamentos empleados en estas.
- El estrés.

Por lo que se refiere a las causas naturales de un desequilibrio hormonal, podemos mencionar además del envejecimiento, el embarazo y la lactancia materna, así como la insuficiencia ovárica primaria o menopausia prematura.
Cómo identificar un desequilibrio hormonal
En la actualidad no existe una prueba médica que permita diagnosticar un desequilibrio hormonal, por lo que los pasos a seguir frente a alguno de los siguientes síntomas es consultar a tu médico:
- Periodo abundante e irregular;
- Acné en varias partes del cuerpo, incluida la cara, espalda o pecho;
- Oscurecimiento de la piel en zonas de pliegues como ingle, cuello o debajo de los senos;
- Pérdida de cabello;
- Sudores nocturnos;
- Papiloma cutáneo no relacionado a infecciones de transmisión sexual;
- Vello excesivo en el rostro y mentón;
- Atrofia y/o resequedad vaginal.

Adicionalmente, algunas pruebas de sangre, especialmente las que refieren a las tiroides, así como a los niveles de testosterona, cortisol y estrógeno, pueden ser de ayuda a la hora de diagnosticar un desequilibrio. Esta junto con pruebas pélvicas, ultrasonidos e, incluso, algunas biopsias, pueden ayudar en el correcto diagnóstico médico.
Existen algunas pruebas caseras para identificar si los síntomas que experimentamos pueden ser resultado de un desequilibrio hormonal, pero desde Gen Hack te recomendamos altamente consultar a tu médico ante cualquier síntoma.



