Cuando se habla de bienestar femenino, temas como la alimentación, el ejercicio o el cuidado de la piel suelen ocupar gran parte de la conversación. Sin embargo, existe una parte del cuerpo que con frecuencia pasa desapercibida: el piso pélvico, un conjunto de músculos fundamental para la salud íntima y la calidad de vida de las mujeres.
Estos músculos sostienen órganos como la vejiga, el útero y el recto, por lo que pueden verse afectados por el embarazo, el parto, los cambios hormonales, el envejecimiento o incluso ciertos hábitos cotidianos. Cuando se debilitan, pueden aparecer molestias como pérdidas de orina o disminución del soporte de los órganos pélvicos.
Un cuidado que también es prevención
Fortalecer el piso pélvico no solo ayuda a mejorar el control urinario, también favorece una mejor conexión con el cuerpo y forma parte de una estrategia preventiva para mantener la salud íntima. De acuerdo con el American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG), los ejercicios de Kegel pueden contribuir a fortalecer los músculos que rodean la uretra, la vagina y el recto, siendo de utilidad en algunos casos de incontinencia urinaria.
Además del ejercicio, los especialistas recomiendan acudir periódicamente al ginecólogo, realizar revisiones preventivas y prestar atención a síntomas como dolor pélvico, sangrado anormal, resequedad vaginal o molestias urinarias, ya que pueden ser señales de que algo no está funcionando correctamente.

Herramientas para fortalecer el piso pélvico
Con el objetivo de facilitar la práctica de los ejercicios de Kegel, INTIMINA desarrolló KegelSmart™, un entrenador inteligente que adapta el entrenamiento al nivel de fuerza de cada usuaria y guía la rutina para convertirla en un hábito más sencillo de seguir.

Más allá de utilizar productos específicos, el mensaje es claro: cuidar el piso pélvico y la salud íntima no debería comenzar cuando aparecen las molestias, sino convertirse en parte de la rutina de bienestar y prevención durante todas las etapas de la vida.



