¿El insomnio entorpece tu vida cotidiana? Aquí te contamos la importancia de la higiene del sueño.
Higiene del sueño
El término higiene del sueño refiere al comportamiento que mantenemos durante el sueño, así como el ambiente en que este se desarrolla. En los últimos años este término se ha vuelto primordial en quienes buscamos nuestro bienestar integral. Además, la higiene del sueño se ha vuelto recurrente en clínicas del sueño y otras ramas médicas por su importancia para mejorar las rutinas de descanso de las personas.

Asimismo, la higiene del sueño promueve hábitos saludables que van más allá del sueño, tales como las concernientes a la alimentación saludable, la actividad física regular y el descanso como objetivo principal del sueño.
De esta manera, una baja higiene del sueño se relaciona negativamente con la cantidad de sueño que mantenemos durante la noche y su calidad. Por el contrario, una adecuada higiene del sueño incluye una rutina óptima de sueño, acompañada de hábitos tales como dejar de ver pantallas o tomar un baño antes de irse a dormir.
Hábitos para una higiene del sueño
A pesar de que la higiene del sueño puede entenderse popularmente como exclusiva de la rutina de dormir que llevemos, esta hace referencia a muchos otros factores que influyen decisivamente en dicha rutina.

Estos pueden ser, entre otros:
- La exposición diaria a la luz natural.
- La actividad física y cerebral que mantenemos durante el día.
- Los hábitos crónico degenerativos como fumar o beber alcohol de manera regular.
- El nivel en el consumo regular de cafeína que tenemos.
- Nuestros hábitos alimenticios y, sobre todo, los horarios preestablecidos para las comidas.
¿La higiene del sueño es igual para todos?
Si bien la higiene del sueño establece algunos criterios comunes para todas las personas, es importante mencionar que esta no puede, ni debe, ser igual para todos y todas. ¿Por qué? por el hecho de que las personas somos diversas y tenemos necesidades dispares.

De esta manera, el concepto puede ser aplicado de distintas maneras y debe adaptarse a los requerimientos que se puedan llegar a presentar. Por esta razón es importante consultar a un especialista del sueño para que pueda orientarnos en el diseño y puesta en práctica de una adecuada higiene del sueño.
Este tipo de especialistas nos pueden ayudar, además de a realizar correctamente una rutina de sueño, a tratar con desórdenes del sueño más serios, como en el caso del insomnio, la apnea del sueño o el sonambulismo, por mencionar los más comunes.
¿Qué hacer si tengo insomnio?
Practicar una buena higiene del sueño no es un privilegio, sino una necesidad humana básica, dado que de ella dependen funciones tan importantes como las cognitivas y de aprendizaje, así como algunas motrices. Ante todo, tener una adecuada higiene del sueño es ponerse como prioridad uno mismo y, de esta manera, asegurar la salud integral de nuestro cuerpo.

Algunas de las recomendaciones de los expertos para lidiar con problemas para conciliar el sueño son:
- Realizar actividades físicas durante el día, asegurándose de liberar la tensión y el estrés acumulado como consecuencia de nuestra rutina de vida.
- Diseñar una rutina de sueño que nos permita un descanso óptimo de entre 7 y 9 horas, así como combinar con otras opciones de relajación y descanso.
- Darse un baño antes de irse a la cama, para poder refrescarse y evitar llevar al dormitorio alguna bacteria que hayamos recogido en la calle.
- Evitar las luces LED y de dispositivos móviles por lo menos 30 minutos antes de acostarse, a fin de mantener sobrestimulada la actividad cerebral.




