La concentración, la escucha activa y nuestra productividad pueden estar siendo afectadas sin que seamos conscientes de qué lo genera.
Vida y música
Desde tiempos inmemorables, la música ha acompañado, ya sea como expresión espiritual, cultural o simplemente estética. Con el pasar de los años, la música ha ocupado un lugar primordial en prácticamente cualquier ámbito de nuestra vida. Hacer ejercicio, cocinar o desplazarse a la escuela o trabajo son algunas actividades cotidianas que se han vuelto inconcebibles sin música.

Esta tendencia, más o menos reciente, ha comenzado a mostrar ciertos efectos secundarios en lo que concierne a nuestros tiempos de respuesta frente a un riesgo, o bien la concentración y productividad. Algunos de estos efectos de la música han planteado algunos desafíos ambivalentes para todas las personas.
Por ejemplo, en algunos casos, la música ha potenciado la creatividad de quien la escucha, incidiendo directamente en la productividad mostrada, sin embargo, en otros casos la música ha hecho estragos en los niveles de concentración, limitando la atención y la retención mental.
Música, estimulante neurológico
Está comprobado que la actividad cerebral se estimula mediante diversos factores que podemos encontrar en nuestra vida diaria, algunos de ellos son la comida, la actividad física y, desde luego, la música. Complejas redes neuronales se ven inducidas por el ritmo, la melodía y las letras que provee la música.

Escuchar música es una actividad cerebral que segrega neurotransmisores químicos tales como la dopamina, encargada de generar una sensación de alivio, relajación y placer. Esto se traduce en un estado de ánimo óptimo para un desempeño favorable.
En el mismo sentido, existen algunos géneros musicales que favorecen de manera particular ciertas actividades cerebrales, modulando las ondas que recorren nuestro cerebro, ya sea para producir un estado de calma y relajación, o bien para promover un estado de euforia y excitación. Algunos ejemplos pueden ser la música clásica o el metal, por mencionar algunos.
Música, casa y trabajo
Una selección adecuada de música puede ser una herramienta poderosa para captar la atención y estimular la creatividad de las personas, o bien puede afectar negativamente en la productividad. En algunos contextos, particularmente los laborales y algunos de aprendizaje, se ha observado que la música instrumental, la música clásica o la música ambiental, han demostrado que facilitan la memorización y la comprensión lectora.

Este tipo de sonidos, que buscan relajar y promover un momento de tranquilidad, son particularmente benéficos por la promoción sostenida de la actividad cerebral y la facilidad con la que ayudan en la concentración durante tareas repetitivas o bien aquellas de larga duración.
¿Hay riesgos por escuchar música?
Existen algunos efectos no deseados de escuchar música por periodos prolongados, o bien a niveles de volúmen altos. Estos incluyen, entre otros, distracciones constantes como consecuencia del esfuerzo mental que representa mantener la atención en el ritmo o la letra de una canción. A este fenómeno se le conoce como competencia cognitiva, es decir, cuando el cerebro realiza dos actividades de forma simultánea que demandan cierto nivel de atención en detrimento de la otra.
Asimismo, esta exposición prolongada a altos niveles de volúmen puede derivar en la pérdida paulatina de la sensibilidad auditiva, lo que puede provocar trastornos de la audición como la sordera total o parcial. Aunque, es importante mencionar que, la experiencia musical es distinta según la persona que la escuche, al igual que sus efectos.
Playlist
A pesar de que no existe un género predilecto que promueva la concentración, las facilidades que brindan algunas plataformas digitales de música pueden ser útiles para nosotros.
Plataformas como YouTube, Spotify o Apple Music, diseñan de manera automática playlists para diferentes momentos del día y diferentes actividades. Así, momentos de relajación y concentración pueden estar acompañados de música adecuada para el desarrollo de este tipo de actividades, sin que tengamos que destinar tiempo para escoger entre géneros y canciones.
Esta alternativa rápida y asequible, nos permite disfrutar de los beneficios de la música en nuestra vida cotidiana, sin que ello suponga un esfuerzo adicional, gracias a las plataformas digitales dedicadas principalmente a la música.
Recomendaciones para escuchar música
Algunas sugerencias que hacemos desde Gen Hack para evitar efectos no deseados de escuchar música a altos niveles de volúmen y por jornada excesivas, son:
- Optar por géneros musicales instrumentales, suaves y rítmicos.
- Mantener un volúmen de bajo a moderado.
- Adecuar el tipo de música, según la tarea que desempeñemos.
- Escuchar música durante periodos cortos y definidos previamente.
- Favorecer la continuidad sonora de un género.



