Dormir ocho horas no necesariamente significa descansar bien. Incluso durante una noche aparentemente continua pueden producirse pequeños episodios de activación del sistema nervioso que no siempre llegan a despertarnos, pero que pueden fragmentar el descanso. Ahí es donde DUSQ plantea una propuesta diferente dentro de la nueva generación de tecnología para el sueño. En lugar de limitarse a registrar lo que ocurre durante la noche, busca detectar las alteraciones mientras suceden y responder a ellas automáticamente.
De medir el sueño a intervenir en él
Esta es la principal diferencia entre DUSQ y cualquier otro wearable diseñado principalmente para recopilar y analizar información relacionada con el descanso, como: frecuencia cardiaca, HRV, fases del sueño y otros indicadores. DUSQ propone un modelo de closed loop; primero detecta una alteración y después genera una respuesta.
El dispositivo se coloca detrás de la oreja antes de dormir y utiliza sensores de actividad electrodérmica (EDA) que trabajan de manera autónoma para identificar cambios a travez de la piel asociados con la actividad del sistema nervioso autónomo.
Cuando identifica una señal de activación, el dispositivo utiliza una combinación de estimulación del nervio vago y estimulación vestibular de manera no invasiva, con el objetivo de favorecer una transición hacia un estado de mayor relajación para mantener el sueño.

Un sistema que también observa el dormitorio
El ecosistema de DUSQ incluye una base de carga que también funciona como sensor ambiental de la habitación, capaz de registrar variables como sonido, luz y temperatura durante la noche. La idea es relacionar estos cambios ambientales con las alteraciones detectadas por el dispositivo auricular.
De ambas formas, la plataforma busca construir un mapa basado en los datos ocurrido durante cada noche. Desde la aparición de una alteración, qué respuesta generó el dispositivo y si existió algún cambio en el ambiente que pudiera estar relacionado.

¿Qué resultados reporta DUSQ?
La compañía reporta, después de dos semanas de uso, un 31% de incremento en el sueño profundo, 38% de mejora en HRV y una reducción de 22% en los despertares nocturnos. DUSQ también señala contar con más de 50 millones de puntos de datos y cuatro estudios clínicos.
Estas cifras, sin embargo, deben entenderse como resultados comunicados por la propia compañía, no como una conclusión independiente sobre la eficacia del dispositivo. También es importante señalar que DUSQ no está diseñado para sustituir tratamientos para la apnea del sueño. La propia marca indica que las personas que utilizan CPAP deben continuar con su tratamiento y consultar con su médico antes de incorporar el dispositivo.
Un laboratorio de sueño detrás de tu oreja
DUSQ forma parte de un cambio más amplio en la tecnología del sueño; en una transición hacia un dispositivo que no solo observa el descanso, pero busca interactuar con él.
Este wearable se fija mediante un parche adhesivo diseñado para permanecer detrás de la oreja durante la noche. Y este concepto combina sensores, estimulación neurológica y análisis ambiental en un formato pequeño que se convierte en tu laboratorio del sueño personalizado.
DUSQ tiene previsto comenzar sus envíos en octubre de 2026, según su sitio oficial.


