¿Y si parte del tratamiento para la depresión pudiera realizarse desde casa con un dispositivo colocado en la frente? Esa es la propuesta de Flow Neuroscience, una empresa sueca que desarrolló un casco de estimulación cerebral diseñado para ayudar a reducir los síntomas del trastorno depresivo mayor.
En diciembre de 2025, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó su dispositivo FL-100, convirtiéndolo en una alternativa tecnológica dentro del tratamiento de la depresión.
¿Qué es Flow Neuroscience y cómo funciona su casco?
Fundada en Suecia en 2016, Flow Neuroscience desarrolla dispositivos de neuromodulación para el tratamiento de la depresión. Su producto principal, el FL-100, utiliza una técnica conocida como estimulación transcraneal por corriente directa (tDCS).
El dispositivo aplica una corriente eléctrica de baja intensidad a través de electrodos colocados en la frente, con el objetivo de modular la actividad de regiones cerebrales relacionadas con la regulación del estado de ánimo, entre ellas la corteza prefrontal.
A diferencia de tratamientos como la terapia electroconvulsiva, la tDCS no provoca una convulsión. Se trata de una forma de estimulación no invasiva que busca modificar la actividad neuronal mediante una corriente eléctrica controlada.
El FL-100 está diseñado para utilizarse en casa y se acompaña de una aplicación que guía las sesiones. El protocolo estudiado contempla sesiones de aproximadamente 30 minutos, con una frecuencia que cambia a lo largo del tratamiento. Su uso requiere una receta médica y debe formar parte de un plan supervisado por profesionales de la salud.

¿Qué dice la FDA sobre su eficacia?
La FDA autorizó el FL-100 para tratar episodios actuales de trastorno depresivo mayor moderado o grave en adultos de 18 años o más que no se consideran resistentes al tratamiento farmacológico. Puede indicarse como tratamiento único o como complemento de otros tratamientos, según el criterio clínico.
La decisión se apoyó en el ensayo clínico Empower, un estudio aleatorizado, controlado con estimulación simulada y realizado en varios centros. La investigación comparó los resultados de personas que recibieron estimulación activa con los de participantes que utilizaron un dispositivo que simulaba el tratamiento.
De acuerdo con los resultados publicados por la empresa y la documentación regulatoria, el 57.5 % de los participantes del grupo de estimulación activa alcanzó la remisión después de diez semanas. La remisión significa que los síntomas disminuyeron hasta situarse por debajo de un umbral clínico determinado; no equivale necesariamente a una curación permanente.

Tecnología y salud mental
El desarrollo de Flow Neuroscience refleja cómo la neuromodulación está ampliando las opciones que se investigan para tratar trastornos mentales. Su propuesta busca facilitar el acceso a una intervención cerebral no invasiva sin que las sesiones tengan que realizarse necesariamente en una clínica.
El FL-100 representa una alternativa adicional dentro de un campo en evolución. Su utilidad real dependerá de la selección adecuada de pacientes, el seguimiento clínico y la evidencia que se acumule con su uso a largo plazo.


