En los últimos años, la manera en que entendemos la belleza ha cambiado, y con ella también las expectativas de quienes recurren a la medicina estética. En entrevista con la Dra. Sam, Médica Estética y Directora Médica de Aesthetic doctors, conocimos una perspectiva sobre la relación entre autoestima, identidad, bienestar y longevidad. Con trece años como médico estético y siete años de trayectoria frente a la clínica que fundó junto a su hermano, nos cuenta cómo cada paciente tiene una historia, necesidades particulares y una forma propia de entender lo que significa sentirse bien.
Conoce a la Dra. Sam
La doctora Samantha Escudero se formó como médico en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y posteriormente realizó un diplomado en Medicina Estética, una especialidad a la que suma 13 años de experiencia y que le permitió combinar dos intereses que la acompañaban desde antes de elegir su camino profesional. Proveniente de una familia de médicos, siempre sintió afinidad por las ciencias biológicas y, al mismo tiempo, por el arte, el diseño y la creación. Así, encontró en la medicina estética una disciplina que le permitía integrar ambos mundos a través del cuidado de la imagen y el trabajo médico.

Como Directora Médica de Aesthetic Doctors, su práctica se concentra principalmente en la armonización facial, aunque destaca que su perspectiva profesional se ha ampliado en medida que avanzan o evolucionan los tratamientos disponibles en la actualidad. Hoy, considera que la medicina estética ofrece herramientas para trabajar sobre la calidad de la piel, estimular procesos relacionados con su regeneración y acompañar el envejecimiento.
Sobre Aesthetic doctors: una clínica que revoluciona a la medicina estética con atención personalizada
Este espacio nació hace siete años como una alianza entre doctora Sam y su hermano, quien cuenta con formación en una carrera totalmente diferente a la medicina, los negocios. La idea surgió después de que ambos volvieran a coincidir en la CDMX, tras vivir durante años en distintos Estado y países. Así, lo que comenzó como una iniciativa cuyo alcance no imaginaban terminó convirtiéndose en un proyecto al que se dedican de tiempo completo. Para ambos, una de las bases de su crecimiento ha sido construir una experiencia cercana, donde los pacientes se sientan escuchados y acompañados.
“Nos gusta crear un ambiente muy cálido, donde se sientan en casa.” – nos platica acerca de Aesthetic doctors.

La clínica trabaja bajo un concepto boutique, con atención 100% personalizada, seguimiento antes y después de cada procedimiento. Su equipo reúne médicos con diferentes áreas de interés, desde la armonización facial hasta los tratamientos corporales y el uso de tecnologías estéticas. Entre las opciones que ofrece Aesthetic doctors se encuentran los tratamientos inyectables, la bioestimulación de colágeno, tratamientos con exosomas y tecnologías como Litera -basada en ultrasonido focalizado-, y Venus, que utiliza radiofrecuencia. Esta variedad es la que permite valorar diferentes alternativas según las necesidades de cada paciente y el criterio médico.

¿Cómo es que comienza tu consulta?
Antes de recomendar un procedimiento o atender cualquier situación, el equipo de Aesthetic doctors realiza una historia clínica para conocer antecedentes médicos, las alergias, enfermedades o tratamientos previos de cada paciente. Esta valoración permite identificar posibles contraindicaciones y contar con información relevante para decidir cómo abordar cada caso.

La escucha es parte fundamental en consulta. Una persona puede llegar solicitando un tratamiento específico, pero la recomendación depende de saber qué es lo que busca, cómo se siente y qué espera conseguir. Para la especialista, comprender esas motivaciones permiten plantear un resultado acorde con los objetivos individuales. La atención personalizada también implica acompañar al paciente durante el proceso, resolver sus dudas y mantener una comunicación cercana en todo momento. A futuro, la clínica busca expandirse sin perder esta calidad de atención, por lo que trabajan en estandarizar sus procesos y resultados antes de abrir nuevas sucursales.

La conversación de bienestar VS vanidad
La relación con nuestra propia imagen puede influir en la seguridad e incluso en la manera de relacionarnos con los demás. La Dra. Sam nos cuenta que algunos pacientes llegan a consulta después de atravesar cambios importantes en su vida, como una ruptura sentimental, o cuando sienten que su apariencia ya no refleja cómo se perciben internamente. En esos casos, un tratamiento puede formar parte de un proceso personal, en el que recuperar confianza influye en la disposición por cuidarse.

Esta perspectiva ha cambiado la conversación sobre la medicina estética. Para la especialista, hoy existe mayor interés por conservar la salud de la piel y sentirse bien durante el envejecimiento. Nos explica que, la piel -como órgano- ofrece información sobre el estado general de una persona y merece la misma atención que cualquier otra parte del cuerpo y del organismo. Por eso, la medicina estética puede acompañar otras decisiones relacionadas con la alimentación, el ejercicio, el descanso y la salud integral. Un procedimiento puede ser la motivación para retomar o empezar con ciertas rutinas de cuidado, aunque cada persona vive ese proceso de manera diferente.
“Así como cuidamos nuestra alimentación y cuidamos de nuestro sueño, también cuidemos este cuerpo en el que venimos.” – menciona.

En la era de la longevidad y el mensaje de anti-aging desde el criterio médico
Nuestra edad pede orientar una valoración, pero no precisamente determina por sí misma qué tipo de tratamiento necesita alguien. La doctora explica que dos personas de la misma edad pueden presentar necesidades cutáneas distintas, por lo que la evaluación debe centrarse en las características de cada piel y en los objetivos del paciente. Actualmente, hablamos más sobre cómo vivir mejor, más allá de los conocidos conceptos de anti envejecimiento.

Por otra parte, aunado a esto, se encuentra la ética profesional como médico, que implica reconocer cuando una solicitud no es adecuada. Si alguien busca cambios irreales o continúa pidiendo resultados excesivos, la especialista considera necesario establecer límites, “conmigo hasta aquí llegamos” – agrega.
Su propia idea de envejecer bien está relacionada con alcanzar la mejor versión de uno o una misma en cada etapa. A los 50 años, por ejemplo, no tendría sentido perseguir la apariencia de alguien de 20, sino encontrar una forma de verse y sentirse bien sin importar la edad que se tiene. Esa visión permite englobar a la medicina estética como una herramienta que acompaña al paso del tiempo desde las necesidades reales de cada persona.

En Aesthetic doctors, el reto consiste, no solo en mantener esa perspectiva, sino en comunicarla con sus pacientes a medida que crece el proyecto, manteniendo sus pilares de atención cercana, valoración individual y resultados naturales al mando de la Dra. Sam, quien nos anima a utilizar la medicina estética como una “llave” para empezar a cuidarnos o priorizar nuestro bienestar, incluso desde el exterior.


