Las disciplinas de bajo impacto están revolucionando la búsqueda de nuestra salud integral 360.
Práctica de bienestar 360
En los últimos años la práctica de yoga, tai chi y otras disciplinas similares, se ha popularizado entre quienes buscamos nuestro bienestar físico y emocional. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Salud de Estados Unidos, la práctica del yoga y otras disciplinas de bajo impacto, prácticamente se ha duplicado en los últimos años, debido a los beneficios que puede traer en la salud y bienestar de las personas.
Una encuesta realizada por el Centro para el Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), reveló que la práctica del yoga es mucho más recurrente en niños y adolescentes de entre 4 y 17 años. Mientras que conforme crecemos, es menos probable que practiquemos yoga o algún otro ejercicio de movimiento leve, como el tai chi. En el mismo sentido, los hombres somos quienes menos practicamos estas disciplinas, mientras que en el género femenino es más recurrente.
Su popularización se debe a su potencial para combinar el ejercicio físico, el control socioemocional y la atención plena, para construir un estado de bienestar 360.
Body movement
Este tipo de movimientos leves, conocidos como anaeróbicos, son frecuentes aludidos por su capacidad para controlar la respiración, reduciendo de esta manera los niveles de estrés y ansiedad que nos produce el ajetreo de la vida cotidiana. Su origen, aunque discutido ampliamente, se atribuye a una serie de estiramientos parecidos a las flexiones de bebés y gatos, por extraño que parezca.

El yoga, de origen hindú y el tai chi, de origen chino, son disciplinas capaces de combinar armónicamente la práctica física, mental y espiritual, enfatizando la concentración plena y la moderación de sus movimientos. Dicho equilibrio contribuye a la aceptación plena de nuestros cuerpos, aumentando la sensación de bienestar emocional y social.
Beneficios del yoga y tai chi
Las investigaciones científicas han demostrado que los méritos de practicar alguna actividad física de bajo impacto pueden ser notorios. Los más importantes refieren a la capacidad de este tipo de práctica para combatir la artritis reumatoide, algunos problemas de equilibrio y balance, padecimientos crónicos y la osteopenia.
Estos incluyen, entre muchos otros:
- Mejorar en la fuerza, el balance y la flexibilidad.
- Aliviar el dolor lumbar y evitar lesiones en la espalda.
- Atemperar los síntomas de la artritis reumatoide.
- Contribuir al bienestar del sistema cardiovascular.
- Ayudar con la relajación, evitando el estrés y la ansiedad.
- Energizar nuestro cuerpo para mantener una actitud positiva durante el día.
- Promover el autocuidado y el bienestar 360.
Estos beneficios han sido reconocidos y respaldados por la Universidad John Hopkins, como resultado de numerosos estudios clínicos realizados para determinar su efectividad en el tratamiento de algunos de estos padecimientos.

Evidencia científica
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), estas disciplinas son herramientas valiosas en la prevención y control de enfermedades no transmisibles, así como en el mejoramiento de la salud física y mental. Su práctica representa beneficios inmediatos para nuestra salud, como en el caso de la disminución de dolores asociados a nuestro modo de vida sedentaria, por mencionar alguno.
Estudios realizados por los Institutos Nacionales de Salud en Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés), han demostrado su efectividad para combatir las molestias asociadas al periodo femenino, así como la menopausia, embarazo y lactancia materna. Asimismo, con pacientes que tengan trastornos de sueño como insomnio, entre otros.

Este tipo de disciplinas de bajo impacto han sido empleadas como tratamientos no farmacológicos complementarios a un tratamiento común y corriente, por lo que siempre es bueno consultar a nuestro médico de cabecera antes de emplearlo como tratamiento médico.
Práctica cotidiana
Sin importar nuestro nivel de expertise respecto a este tipo de disciplinas de bajo impacto, la práctica cotidiana de estas, puede contribuir por sí sola a nuestra salud. Esto como resultado del esfuerzo físico y mental que representa cada posición y movimiento, además del estado de relajación que se genera mientras estamos realizando el ejercicio.
Para millones de personas alrededor del mundo, el yoga y el tai chi se han vuelto más que un deporte más, para convertirse en una práctica integral de su vida, ya sea porque su condición médica la demanda, o simplemente porque su puesta en práctica representa un respiro ajeno al ajetreado modo de vida al que estamos acostumbrado.

Desde Gen Hack te invitamos a que puedas conocer los beneficios del tai chi y yoga de primera mano, porque realizar actividades físicas que contribuyan a nuestra salud mental siempre será una buena idea.



