Retardar el envejecimiento y reparar el daño celular de nuestra piel, la apuesta de este producto
Qué son los exosomas
Los exosomas son pequeñas vesículas extracelulares que son liberadas por todas las células de nuestro cuerpo, que se han vuelto una verdadera tendencia durante los últimos años en temas biomédicos, dermatológicos y estéticos. Su principal razón es que resultan atractivos para quienes buscamos un nivel de vida saludable, mientras mantenemos altos estándares de belleza. Para ello, los exosomas se encargan de transportar proteínas, lípidos y ácidos nucleicos como el ARNm y el microARN, mismos que inciden directamente en las células y son capaces de reprogramarlas para regenerarlas.

Este tipo de procedimientos son cada vez más comunes por la seguridad y efectividad que brindan. A diferencia de un procedimiento de implantación de células nuevas, los exosomas actúan de manera más sencilla e igualmente efectiva que los métodos tradicionales.

El debate de los exosomas rejuvenecedores
Existe en la actualidad un dilema sobre el potencial rejuvenecedor de los exosomas, con literatura científica que postula el enorme vacío de evidencias que prueben dicho potencial, mientras que en el extremo contrario existe un consenso médico respecto a su uso responsable y sus beneficios. Si bien este debate estriba principalmente sobre la efectividad de los exosomas como mecanismo de rejuvenecimiento celular y, consecuentemente de la piel, sino que tiene implicaciones sobre la vida misma, al representar un retardamiento del envejecimiento natural del cuerpo.
Dicho envejecimiento es el resultado de la vida cotidiana y el deterioro de nuestra piel, este se encuentra acentuado por el daño hecho por la radiación UV, el estrés oxidativo y la natural senescencia celular. Sus expresiones más comunes son las arrugas, la inflamación y el desgaste de nuestra piel. Para aliviar este deterioro a nivel celular, fácilmente detectable en nuestro físico, los exosomas actúan reduciendo el estrés oxidativo natural, estimulando los fibroblastos y el proceso de angiogénesis.

Esto quiere decir que las células (fibroblastos) encargadas de mantener cohesionada la matriz extracelular (colágeno, elastina, entre otras) se ven fortalecidas para dar resistencia y elasticidad a los tejidos, Mientras que la angiogénesis, es decir, el proceso biológico por el cual se forman nuevos vasos sanguíneos, sirve de marco de acción para los exosomas.
Evidencia clínica de los exosomas
Debido a su creciente popularidad, los ensayos clínicos con exosomas han colmado la esfera médica, arrojando interesantes resultados para quienes buscamos un bienestar 360. La mayoría de éstos, como en el de la Clínica Mayo de Estados Unidos, han consistido en el método split – face, en el que el rostro se divide por la mitad, para probar los exosomas en un lado, mientras que en el resto se emplea un placebo.

Los resultados de estos estudios han arrojado mejoras notorias en cuanto a las arrugas, discromías, la apariencia global, entre otros factores, gracias al empleo de exosomas. Lo que ha llevado a su equiparación con bioestimuladores más conocidos como el plasma rico en plaquetas, por mencionar alguno.
Otro estudio hecho con el mismo método, demostró la eficiencia de los exosomas cuando son empleados en técnicas de brightening o hipercromías, es decir, el aumento en la coloración de la piel, el fenómeno más común es el exceso de melanina que produce un efecto bronceado en nuestra piel. Sobre esta cuestión, el ensayo clínico arrojó que el uso de exosomas puede disminuir significativamente los niveles de melanina, atenuando de esta manera el efecto que tiene sobre la piel, sin necesidad de prolongar su desecho natural.
En última instancia, estos ensayos clínicos también han afirmado la efectividad de los exosomas como poderosos agentes cicatrizantes y de recuperación postoperatoria, mediante la revisión sistemática de dermatólogos, probando de esta manera su capacidad regeneradora y curativa de heridas. Reduciendo tiempos de cicatrización y recuperación, bajo estándares controlados.

Piel y algo más
Además de los efectos que los exosomas puedan tener en nuestra piel, estos también pueden incidir en otras partes de nuestro cuerpo, como en el caso del cabello, donde se ha demostrado que también tiene una función importante.
Estudios clínicos realizados en personas han mostrado que el uso de los exosomas puede contribuir a la densidad capilar, es decir, al crecimiento de cabello. No obstante, es importante destacar que estos estudios son recientes y aún queda un trecho importante por recorrer en cuanto a usos alternos de los exosomas.
En el mismo sentido, es de hacerse notar que la Agencia para el Control de Alimentos y Drogas (FDA) de Estados Unidos , aún no se ha pronunciado sobre el dilema del uso de los exosomas, ya sea reconociendo su potencial regenerador o bien sugiriendo evitar su empleo.
En suma, el recorrido prometedor de los exosomas apenas comienza, no sin algunas reservas debido a su reciente aparición. Desde Gen Hack te invitamos a consultar a tu dermatólogo de confianza antes de comenzar cualquier tratamiento con exosomas.



