Una parte integral de nuestra salud suele ser olvidada y sustituida por criterios estéticos, en detrimento de nuestro bienestar.
La higiene y la salud
Es una creencia popular bastante aceptada pensar que una adecuada salud bucal está representada por una dentadura blanca y alineada, sin embargo, esta trasciende todos los estándares estéticos que podamos imaginar.

Uno de los pilares esenciales de la salud bucal es la higiene cotidiana, como mecanismo preventivo de complicaciones o padecimientos dentales. Algunas acciones como el cepillado regular, el uso constante de hilo dental, así como los enjuagues bucales son el primer mecanismo de defensa contra infecciones y enfermedades bucales. Por lo que la higiene trasciende lo estético, para convertirse en una auténtica cuestión de salud.
Más allá del blanqueamiento
Por lo general el cuidado dental se ha entendido de manera exclusiva con el blanqueamiento y la alineación estética de los dientes, asociándose con estándares de belleza. Sin embargo, esta tendencia reduccionista sobre la salud bucal puede traer riesgos consigo, en tanto esta visión no repara en la importancia de nuestra dentadura en nuestro bienestar.
Una adecuada salud bucal va más allá de la estética asociada al blanqueamiento y el alineamiento, esta se compone de la importante función digestiva que tiene nuestra dentadura, el desarrollo del lenguaje, así como la prevención de enfermedades sistémicas. Esto por ser el punto de entrada de bacterias y patógenos que pueden diseminarse a través del flujo sanguíneo, o bien de la absorción digestiva.

Enfermedades de tipo periodontal, como la gingivitis (inflamación de las encías) o la periodontitis (infección de las encías), son padecimientos comúnmente asociados a una inadecuada salud bucal. Además, éstas se pueden agravar y presentar riesgo de afecciones cardiovasculares como la diabetes tipo 2 e, incluso, complicaciones durante el embarazo y la lactancia materno infantil.
Los dientes y la nutrición
Nuestra dentadura representa el primer escalón del proceso digestivo que permite mantener una alimentación sana, mediante el procesamiento de los nutrientes de aquello que consumimos, de ahí su importancia en una adecuada absorción digestiva y la consecuente nutrición. Una dentadura en mal estado, o deteriorada como en el caso de las personas mayores, limita nuestra capacidad para masticar adecuadamente nuestros alimentos y, consecuentemente, en una absorción digestiva deficiente, acorde con el estado de la dentadura.

Estudios clínicos han demostrado que la pérdida de piezas dentales (dientes) se traduce en dietas menos equilibradas, limitadas al consumo de alimentos suaves, generalmente frutas, verduras y pocas proteínas, repercutiendo de manera directa en el estado general de salud, como consecuencia de una alimentación deficiente.
Los dientes de los niños
Particularmente en la infancia, la dentadura juega un papel crucial en dos ámbitos elementales de nuestra vida y bienestar: el desarrollo cognitivo y la comunicación. Aunque no lo creamos, los dientes son esenciales en la pronunciación de ciertos fonemas y palabras, por lo que una dentadura con caries o maloclusiones (alteraciones dentales) puede derivar en impedimentos en la comunicación de niños y niñas, afectando su autoestima.

Asimismo, los dientes en mal estado o la falta de ellos pueden derivar en afectaciones a la memoria y la cognición, debido a la falta de una estimulación muscular constante como resultado de la masticación de alimentos, lo que consecuentemente afecta regiones cerebrales asociadas con la memoria y el aprendizaje. Es por ello que, durante la primera infancia, la salud bucal resulta fundamental.
Salud bucal = Bienestar 360
Además de todos los aspectos que hemos referido sobre la importancia de una adecuada salud bucal, quizá el más importante es el del bienestar emocional. El dolor derivado de padecimientos dentales puede incidir sobre los niveles de concentración, la atención y la calidad del sueño, definitorios de nuestro ánimo cotidiano.
Si bien hemos anotado que lo estético no es sinónimo de una adecuada salud bucal sí que es importante para nuestro estado emocional, esto porque una dentadura estética es importante para las relaciones humanas que establecemos diariamente.

De no cuidar nuestra salud bucal de manera integral, nuestra autoestima y bienestar 360 se verán seriamente afectados, por lo que el equipo de Gen Hack te alienta a acudir con tu dentista y promover una cultura de cuidado bucal desde temprana edad.


