El yogur que combina tradición y ciencia en un alimento cremoso que nutre, fortalece y cuida el equilibrio digestivo.
Origen y elaboración
El yogur griego nació de una técnica sencilla en Grecia que consiste en colar el yogur convencional para eliminar parte del suero. Este proceso le da una textura más firme y le aporta un sabor ligeramente ácido.
Para elaborarlo se calienta leche fresca, se deja enfriar en temperatura ambiente y se mezcla con un cultivo vivo de bacterias beneficiosas. Así, la fermentación hace que la leche se transforme en un producto más espeso, después, se cuela con un paño o un filtro para lograr la consistencia típica de crema o yogur. Posteriormente, se refrigera para mantener sus frescura.

Beneficios de consumir yogur griego
El yogur griego contiene proteínas de calidad, calcio, potasio y vitaminas de complejo B. Al colar el suero, el producto se concentra mejor, así, el yogur griego tiene más proteína que un yogur normal. Un artículo en Nutrition Reviews señala que el consumo habitual de yogur griego favorece a la salud cardiovascular y ayuda a mantener la flora intestinal equilibrada.

El yogur griego es un aliado perfecto para la alimentación diaria, claro, consumiéndose con moderación. Entre sus beneficios destacan:
- Favorece a la salud intestinal. Es apto para personas intolerantes a la lactosa, gracias a su contenido bajo en lactosa y sin gluten.
- Es un yogur rico en vitaminas B (B2, B6 y B12). También contiene calcio, zinc, vitamina A y potasio.
- Es una rica fuente de nutrientes. Gracias a su contenido alto en proteína y vitaminas, es un excelente alimento para cuidar de la salud.
- Ayuda a mantenerse en peso saludable, según las necesidades de cada persona. El yogur griego ayuda a saciar el hambre.

Además, el yogur griego se puede usar como mascarilla para la piel, y como tratamiento capilar combinado con aceites orgánicos.
La versatilidad del yogur griego en tu cocina
El yogur griego puede integrarse en distintas comidas del día. Aporta textura cremosa a preparaciones fritas, frías, calientes. Su versión natural y sin azucares añadidos permite disfrutar sus beneficios sin alterar su valor nutricional.
El yogur griego es una excelente propuesta de desayuno combinado con frutas frescas, frutos secos, semillas y cereales, los cuales ayudan a cubrir un poco su peculiar sabor ácido. El yogur griego, además, llega a las cocinas para convertirse en un sustituto nutritivo y saludable para recetas variadas, sin sacrificar el sabor.

- El yogur griego sustituye a la mayonesa y se puede agregar a alimentos como sándwiches, elotes y esquites, atún, ensaladas y cualquier alimento que necesite de un untable saludable.
- Se pueden crear aderezos naturales con yogur griego, puedes combinarlo con tus especias y condimentos favoritos.
- Paletas congeladas de yogur griego a modo de postre.
- Si se agrega a licuados, se convierte en un batido proteico.

El yogur griego es apto para cualquier receta, sea dulce o salado. Es un reemplazo nutritivo bajo en grasa que complementa la vida Wellness de cualquiera. El yogur griego se convierte en un estilo de vida que combina lo tradicional y lo científico a través de una sola cucharada.



