Pionero en las investigaciones sobre los efectos de la terapia celular, como parte de una rama amplia de la medicina regenerativa, el doctor nos cuenta cuáles son los efectos en los pacientes.
La nueva era de la medicina
Con una trayectoria de más de dos décadas estudiando el potencial de la terapia con células madre, el Dr. Abba C. Zubair es precursor en la medicina regenerativa, rama vanguardista y visionaria que apuesta por la longevidad.
Naturalmente, las personas resentimos el paso del tiempo en nuestros cuerpos, ya sea mediante deficiencias en ciertos órganos o bien de manera estética, con arrugas y deterioro de la piel en general. Adicionalmente, las enfermedades que contraemos o desarrollamos, inciden en este proceso, tales como el cáncer, la diabetes o la hipertensión, tienen este efecto a nivel celular y, desde luego, físico.
Diseño perfecto
El cuerpo humano, según nos cuenta el doctor Zubair, está diseñado para regenerarse, particularmente el corazón tiene la habilidad de regenerarse como músculo. Sin embargo, esa habilidad regenerativa se encuentra en reposo. Para explicar esta cuestión, el doctor refiere a algunos animales con capacidad para regenerar partes enteras de su cuerpo, habilidad que en los humanos no está presente, a pesar de la existencia de células madre. Esto no signifca que podamos crear como lo hacen estas especies, sino que nuestro potencial regenerativo está poco explorado.
De acuerdo con el doctor, las células madre funcionan como un sistema embrionario, capaz de regenerar después de sufrir una herida o un trauma que genere daño. Ante esta situación, las células madre, presentes en los órganos del cuerpo humano, actuán para poder estimular la regeneración de tejido y el músculo debajo de éste.
Medicina preventiva a nivel celular
Pero, qué pasaría si ese potencial regenerador, se usara para fines estéticos y de longevidad. Para responder este cuestionamiento, el doctor comenta que la medicina tradicional se ha enfocado en proveer vidas abiertamente longevas para las personas, sin reparar demasiado en la calidad que éstas presenten. Por el contrario, la medicina regenerativa tiene como objetivo principal brindar, desde luego, una vida longeva, sin embargo, se preocupa también porque ésta sea plena y sana. A lo que se aspira es a que tengamos una larga vida y, que en esa vida, podamos explotar el mayor potencial vital que tenemos los seres humanos.
De cierta manera, es una lucha declarada en contra del envejecimiento como deterioro humano. Esto debido a que, en la mayoría de los casos, mientras envejecemos, advertimos un deterioro del cuerpo con graves consecuencias para la calidad de vida. Un ejemplo de esta cuestión es cuando las personas mayores se encuentran postradas, debido a la artritis reumatoide. De igual manera, cuando las personas padecen alguna enfermedad del corazón, la calidad de vida de ese paciente se reduce significativamente.
Esto sucede en el organismo
Para entender el funcionamiento de las células madre es necesario entender que éstas se encuentran en distintas partes de nuestro cuerpo en grandes cantidades. Su función principal estriba en su capacidad para dividirse a sí mismas y convertirse en otro tipo de células para cooperar en el proceso de regeneración, ya sea del corazón, el cerebro u otros órganos del cuerpo.

Esta propiedad de las células tiene aplicaciones clínicas y terapéuticas en distintos ámbitos. Algunos de ellos son:
- Tratamientos de enfermedades sanguíneas, tales como la leucemia o linfoma.
- Regeneración de tejidos, en virtud de un trauma o lesión.
- Combatiendo enfermedades genéticas, reparando la secuencia de ADN dañina por células madre.
Pruebas clinicas
En el laboratorio del Dr. Zubair, se experimenta con un tipo de células madre llamadas mesenquimales, conocidas por su habilidad para modular la inflamación y favorecer la reparación de tejido a nivel celular. Estos experimentos han derivado en productos de grado clínico, empleados para tratar la hemorragia cerebral, probando su eficacia mediante la estabilización del paciente y el cese del sangrado, por mencionar un ejemplo destacado.
Los resultados obtenidos en estas pruebas clínicas, permiten que el doctor Zubair estime que durante la próxima década la medicina regenerativa, en cojunto con disciplinas afines como la edición genética o la inteligencia artificial, puedan brindar a los pacientes un diagnóstico completamente personalizado y, consecuentemente, un tratamiento efectivo y expedito que le devuelvan la calidad de vida.
Más allá de la Tierra
Los estudios del Dr. Zubair han trascendido el planeta, gracias a una colaboración con la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), que permitió enviar células madre a la Estación Espacial Internacional. Este envío formó parte de una investigación que buscó observar el comportamiento de estas células en microgravedad, es decir, en el espacio exterior.

Los resultados de este experimentó deslumbraron a la comunidad científica, pues las células madre mostraron un comportamiento extraordinario al multiplicarse de manera recurrente y, de esta manera, aumentar su eficacia en terapias regenerativas. Esto fue posible gracias a que la fuerza gravitacional ejerce una fuerza sobre estas células, restringiendo su potencial.
Riesgos de la terapia celular
A pesar del desarrollo de aplicaciones clínicas de las células madre, es importante mencionar que aún existen riesgos de su uso. Los más comunes consisten en que el cuerpo humano rechace la terapia celular y genere respuestas autoinmunes. Esto sucede cuando se transplanta médula ósea u órganos completos y el cuerpo resiente dicha transferencia y la rechaza mediante la respuesta autoinmune.
No obstante, el uso de células madre mesenquimatosas (MSC), reduce el riesgo de respuesta autoinmune, reduciendo la inflamación y promoviendo la aceptación de los transplantes.
Vivir más y vivir mejor
En última instancia, el uso clínico de células madre tiene como objeto brindar una vida larga y, sobre todo, que esta sea de calidad. Esto representa un viraje completo en el entendimiento de la medicina moderna, ya no sólo reactiva, sino abiertamente preventiva.



