La creatina ha sido uno de los suplementos favoritos entre quienes buscan mejorar su rendimiento físico, aumentar su fuerza y favorecer el crecimiento muscular. Una nueva investigación de la Universidad de California, Los Ángeles (UCLA) apunta hacia una función inesperada del suplemento. Según el estudio, la creatina podría ayudar al sistema inmunitario a organizar una respuesta más efectiva contra el cáncer.

Una batería para el sistema inmunológico
El estudio, publicado en iScience, encontró que la creatina ayuda a activar a las células dendríticas, un tipo de célula inmunitaria que funciona como una especie de sistema de vigilancia; identifica fragmentos de células tumorales y posteriormente activa a los linfocitos T, encargados de reconocer y destruir células cancerosas.
La clave parece estar en la función energética de la creatina. Aunque suele relacionarse con los músculos, este compuesto también participa en el sistema que permite a las células almacenar y utilizar energía rápidamente.
Los investigadores descubrieron que las células dendríticas localizadas dentro de los tumores aumentan la actividad del transportador que les permite absorber creatina. Cuando los científicos eliminaron este transportador en modelos experimentales, las células tuvieron menor supervivencia y capacidad de activación, además de ser menos eficientes para estimular a los linfocitos T.
En cambio, cuando aumentaron la disponibilidad de creatina, las células dendríticas conservaron niveles más altos de ATP —la principal fuente de energía inmediata de las células— y mejoraron su capacidad para activar una respuesta inmunitaria. Por eso, los investigadores comparan indirectamente su función con la de una batería que ayuda a mantener la energía disponible cuando el sistema inmunitario se encuentra bajo presión.

¿Qué pasó con los tumores?
Para comprobar el efecto, el equipo realizó experimentos en modelos de melanoma en ratones. La suplementación con creatina ralentizó significativamente el crecimiento de los tumores y aumentó tanto la cantidad como la actividad de las células dendríticas presentes en ellos.
Además, los investigadores realizaron experimentos con células dendríticas humanas cultivadas en laboratorio. En ellas, la creatina también incrementó su activación y mejoró su capacidad para estimular a los linfocitos T. Esto abre la posibilidad de estudiar su uso como complemento de algunas estrategias de inmunoterapia y en el desarrollo de vacunas contra el cáncer basadas en células dendríticas.

Una nueva esperanza contra el cáncer
A pesar de lo prometedores que resultan los hallazgos, no significa que tomar creatina pueda tratar el cáncer. Todavía hacen falta ensayos clínicos que determinen si la suplementación con creatina produce el mismo efecto en personas con cáncer y especialmente, si puede mejorar los resultados de quienes reciben inmunoterapia.
Por ahora, la investigación se suma a una nueva frontera para luchar contra el cáncer. Y aunque la creatina continúa siendo principalmente conocida por sus beneficios relacionados con el rendimiento físico, este estudio sugiere que su papel en el organismo podría ser mucho más amplio, sobre todo tratándose del sistema inmune.


