La cocina italiana en la CDMX vive un momento especialmente atractivo. Más allá de la pizza y la pasta, la nueva generación de restaurantes explora la sobremesa, los ingredientes de temporada, los vinos y una manera más más sofisticada de compartir la mesa. Esta ruta reúne opciones para distintos antojos por la Ciudad de México.
La Bellezza
En Praga 14, colonia Juárez, La Bellezza convierte la comida italiana en una experiencia visual. Su interior, inspirado en un patio de Perugia, combina enredaderas, lámparas de cristal de Murano y detalles de estética maximalista.
La propuesta del grupo Big Mamma se concentra en pastas frescas hechas en casa, antipasti y pizzas napolitanas. Es una buena elección para una comida entre amigos, una celebración o una cena en la que el ambiente importa tanto como el plato.
Lalo
El regreso de Lalo, proyecto del chef Eduardo García y Gabriela López Cruz, trae una evolución de su concepto clásico hacia una osteria de acento italiano.
La nueva carta pone atención en los antipasti, las pastas frescas elaboradas a la vista, los cortes a las brasas y las pizzas estilo romano. Conserva el carácter comunitario y relajado que hizo reconocido al lugar para a comer sin prisa.
Santo Spirito
En Colima 152, Roma Norte, Santo Spirito presenta una lectura contemporánea de la cocina regional italiana bajo la dirección del chef Mattia Bellucci.
Su propuesta trabaja con productos orgánicos, sustentables y de temporada, además de quesos hechos en casa, pescados y mariscos de Baja California, carnes de granjas locales y pastas artesanales. El resultado es una experiencia que mantiene una raíz italiana, pero conversa con los ingredientes y ritmos de México.
LAVO
Ubicado en Paseo Arcos Bosques, LAVO lleva a la ciudad una propuesta de cocina italiana costera con un sello italoamericano contemporáneo.
Su menú incluye pasta fresca elaborada en casa, pizzas, tagliatelle al limone, albóndigas de wagyu con ricotta batida y lubina a la sal. El espacio se distribuye en dos niveles e incluye una terraza de techo retráctil, por lo que es ideal para una comida de negocios, una celebración o una noche especial al poniente de la ciudad.

Bartola
Bartola, en Tabasco 189 de la Roma Norte, apuesta por una cocina italiana contemporánea, cálida y pensada para compartir.
Aquí el atractivo está en los platos reconfortantes y abundantes: burrata, alcachofas fritas, pastas, ravioles, penne al vodka y una milanesa de pollo con parmesano que se ha convertido en uno de sus platos más comentados. La atmósfera es animada, con cocina abierta y una energía que invita a prolongar la sobremesa.
Osteria del Becco
En Polanco, Osteria del Becco es una referencia para quienes buscan una cena italiana más refinada. Su carta se inspira principalmente en recetas del norte de Italia y se acompaña de una cava reconocida por la profundidad de su selección de vinos italianos.
Pastas con trufa, risottos, pescados y preparaciones de temporada forman parte de una propuesta.
Piazza Pasticcio
En Praga 33, Piazza Pasticcio reúne restaurante, laboratorio de pasta y tienda de productos italianos. Su concepto parte de una idea sencilla: hacer de la pasta fresca el centro de la experiencia.
El chef italiano Matteo Zega trabaja recetas regionales y técnicas artesanales en un espacio relajado, con estética de plaza italiana. Entre los platos que suelen destacar están la focaccia, la cacio e pepe terminada en mesa, la vincisgrassi —una lasaña tradicional de Las Marcas— y los postres de inspiración clásica.
Italia en la capital mexicana
Esta selección confirma que no existe una sola manera de comer italiano en CDMX. Hay espacios para una noche de vino, para compartir una milanesa contundente, para descubrir una pasta de elaboración artesanal o para dejarse llevar por una terraza animada.
Además lo que une a todos estos restaurantes es una misma idea: la cocina italiana funciona mejor cuando la mesa se convierte en un lugar para conversar, probar, compartir y quedarse un poco más.


