Una práctica deportiva está desbordando los gimnasios y los centros deportivos alrededor del mundo, con aparatos novedosos y ejercicios cada vez más comunes.
Un poco de historia
Los pilates son un tipo de ejercicio, considerado de bajo impacto, que beneficia la coordinación motriz, el equilibrio físico y mental, así como la concentración y el autocuidado. Si bien en los últimos años practicar pilates ha tomado un auge notable, sus orígenes se remontan al siglo pasado, cuando Joseph H. Pilates los inventó.
El método diseñado por Pilates no fue originalmente concebido bajo su nombre, sino que fue conocido como “Contrología”, en una mezcla peculiar de gimnasia y yoga. De acuerdo con Mary Bowen, la practicante más longeva de pilates en el mundo, el nombre original dado por Pilates hacía referencia al control de la mente sobre el cuerpo, que la disciplina brinda.
Este control se logra mediante una serie de estiramientos y acondicionamiento físico, asimilado a las flexiones de bebés y gatos. Por extraño que parezca, el estudio que Joseph Pilates hizo sobre los movimientos de los bebés y los gatos, le permitió desarrollar esta disciplina sui generis.
La estructura de los pilates se produjo durante la primera década del siglo XX, cuando el propio Pilates estuvo preso en la Isla de Man, en el Reino Unido, como resultado de su participación en la I Guerra Mundial. Ahí trabajó como voluntario en el hospital de la isla, donde perfeccionó un método de respiración y flexibilidad.

Para los enfermos en cama, Pilates ideó un sistema de resortes de colchón para que éstos realizaran las flexiones sin necesidad de levantarse. Años después, el invento se transformó en la cama de pilates que todos conocemos, aprovechando la resistencia de los resortes como mecanismo de exigencia física.
Pilates hoy
La trayectoria de los pilates se remonta a mediados de la década de los 20, cuando el propio Joseph Pilates y su esposa Clara abrieron su primer estudio en Nueva York. Desde entonces, los pilates han ido evolucionando su práctica, así como las técnicas empleadas para su ejecución.
Desde la cama de hospital que se ha transformado en una cama de resortes, diseñada específicamente para hacer pilates, pasando por las técnicas novedosas de la disciplina, así como la incorporación de nuevos equipos para ayudar a nuestro equilibrio físico y mental, por lo que el método se conoce como pilates reformados, aunque muchos seguimos refiriéndonos simplemente como pilates.
Algunos de los beneficios de hacer pilates son:
- Incremento de la fuerza en abdomen, lumbares, pelvis y glúteos.
- Mejoras en la postura corporal, a través de los estiramientos y el alineamiento que producen los pilates.
- Reducción del dolor de espalda, debido al relajamiento de la tensión acumulada en la zona lumbar.
- Prevención de accidentes a causa del atrofiamiento de los músculos.
- Aumento en los niveles de energía y cortisol, así como de la actividad cardiorrespiratoria.
- Mejora en las prácticas de sueño, como resultado del trabajo físico y mental realizado en pilates.
Estos beneficios, aunados a la práctica centenaria, han hecho de los pilates uno de los métodos preferidos por quienes nos preocupamos por encontrar un equilibrio físico y mental.

De manera particular, los pilates son altamente recomendados para personas mayores, en cuanto estos ayudan a mejorar las capacidades motrices y evitar el atrofiamiento de los músculos.
¿Hombres vs mujeres?
Si bien la práctica de pilates está ampliamente asociada al género femenino, no se trata de una disciplina limitativa y mucho menos exclusiva. Por el contrario, algunos estudios hechos por Matt McCulloch, coach de pilates y fundador del Taller de Anatomía Funcional para el Movimiento y las Lesiones (FAMI, por sus siglas en inglés), los pilates en hombres pueden mejorar la manera en cómo equilibramos nuestras prácticas deportivas.

De acuerdo con McCulloch, los hombres tendemos a ejercitar zonas específicas de nuestro cuerpo, como en el caso de la zona abdominal para tener cuadros, sin embargo, la mayoría de las veces nos olvidamos de condicionar nuestro cuerpo entero a las prácticas físicas a las que lo sometemos. Lo que puede derivar en lesiones e, incluso, un desbalance muscular.

Los pilates nos recuerdan que nuestro cuerpo es una estructura compleja y extraordinaria, que no podemos atender paulatinamente, sino en conjunto. Algunas rutinas de pilates populares entre hombres son:
- The Hundred, que nos permite atemperar el cuerpo de cara a una rutina pesada, muscularmente hablando.
- The Shoulder Bridge, que fortalece los glúteos y la zona abdominal mientras beneficia el equilibrio de la zona pélvica.
- The Swan o el cisne, cuya rutina se centra en la espina dorsal, poco aludida cuando hablamos de bienestar físico.
De manera particular, la Johns Hopkins University ha afirmado que el ejercicio y la actividad física regulares son importantes para la salud física y mental de todos, sin importar su género, por lo que cada vez más veremos hombres y mujeres aplicando el método pilates a su vida cotidiana.
Fenómeno Pilates
La práctica se ha popularizado y se ha convertido en un auténtico fenómeno para quienes buscamos el bienestar 360. Esto ha derivado en la diversificación de estudios y gimnasios que cuenten con entrenamientos de pilates.
Más allá del estímulo que representa para una vida saludable y equilibrada, los pilates se están convirtiendo en una cultura del ejercicio que busca un balance positivo entre la mente y el cuerpo.

Desde Gen Hack te invitamos a inscribirte en tu estudio más cercano y nos cuentes cómo te has sentido.



