Actividad física para la activación hormonal, así funcionan las endorfinas, serotonina y dopamina
El ejercicio y la activación hormonal
La actividad física es un tema recurrente entre quienes buscamos un equilibrio 360 dentro de nuestro ajetreado ritmo de vida. Los beneficios completos de este tipo de actividad aún permanecen ocultos para la mayoría de las personas, a pesar de la amplia tradición popular a realizar algún tipo de actividad física.

Uno de estos beneficios poco explorados por la comunidad médica y casi desconocido para el público en general es el de sus efectos potenciadores de las hormonas naturales que produce nuestro cuerpo. Esto porque la actividad física regular actúa como un regulador hormonal y modulador neuroquímico en el sistema cerebral.
En los últimos años, la ciencia ha demostrado que la práctica regular de actividad física tiene efectos importantes más allá de la salud física, impactando la salud mental y emocional de las personas que la practican. Esto ha derivado en que, cada vez más, se vuelva un hábito wellness para millones de personas alrededor del mundo.
Modulador neuroquímico
Existen en la actualidad varios estudios clínicos que demuestran el efecto que el ejercicio físico tiene sobre la química cerebral, particularmente en lo que se refiere a la presencia de neurotransmisores que regulan el estado de ánimo y, sobre todo, procesos cognitivos o de aprendizaje.

Este tipo de mecanismo se explica desde la neuroplasticidad (link) de nuestro cerebro, que refiere la capacidad para regenerarse a nivel celular y mantener un equilibrio entre los factores neurotróficos o de conexión cerebral. En otras palabras, el ejercicio promueve la supervivencia neuronal mediante su estimulación a través del flujo sanguíneo que recorre todo nuestro cuerpo.
Al respecto, la Clínica Cleveland, ha afirmado que la práctica regular de actividad física, en al menos 30 minutos diarios, puede incidir en la regulación de los niveles de serotonina y dopamina. Este tipo de hormonas son responsables del estado de ánimo de las personas, por lo que el ejercicio puede ser considerado el mejor antidepresivo disponible y, sobre todo, de manera natural.

Ejercicio que alivia el dolor
Por lo que se refiere a las endorfinas, también se comprobó que la actividad física regular es responsable de proveer una sensación de alivio, mediante la liberación de endorfinas. Este tipo de hormonas, también conocidas como de la felicidad, funcionan como neurotransmisores para reducir el dolor físico y mental.

Esto significa que el ejercicio físico tiene propiedades terapéuticas para el tratamiento del dolor, mediante la producción de endorfinas, lo que puede provocar euforia, así como alivio y relajación. Algunos deportistas llaman a este fenómeno runners high, específicamente para aquellos corredores de largas distancias o maratonistas.
Equilibrio emocional
La serotonina y la dopamina son otros dos neurotransmisores liberados como consecuencia de la actividad física regular. Su importancia radica en la regulación de la que son responsables dichas hormonas.
Los bajos niveles de estas hormonas se asocian tradicionalmente a padecimientos depresivos, irritabilidad e, incluso, trastornos alimenticios leves y moderados. Además, también intervienen en la calidad del sueño, generando un círculo virtuoso de la salud.
Estas dos hormonas son clave en el sistema cerebral para la toma de decisiones y el sistema de recompensas por los logros, lo que las convierte en esenciales para nuestro bienestar emocional.
Salud integral y bienestar 360
El impacto de la actividad física regular trasciende con creces el bienestar físico, por el contrario, su práctica impacta de manera significativa en el bienestar emocional de aquellas personas que lo practican.

Es por ello que el equipo de Gen Hack te sugiere ampliamente la práctica regular de actividad física, sin importar su intensidad, porque es un hecho que el bienestar 360 demanda un equilibrio físico, mental y espiritual.



