En el marco del Mes de la Tierra un proyecto de refaunación está devolviendo vida a los guacamayos que habían desaparecido del paisaje urbano brasileño debido a su comercio ilegal, deforestación y destrucción de su habitad.
Una especie borrada poco a poco
En 1818, el naturalista austriaco Johann Natterer registró por última vez a los guacamayos azul y amarillo en Río de Janeiro. Después de eso, la expansión urbana y la deforestación borraron su presencia del paisaje, junto con otras especies que habitaban los bosques de la región.

Plan para restaurar la selva
Más de dos siglos después, biólogos del proyecto Refauna están devolviendo estas aves a su antiguo hogar.
Ya se han reintroducido cuatro guacamayos, con otros seis en camino y planes de liberar 50 ejemplares más, en un futuro se piensa liberar a decenas más.

Este es en un esfuerzo por rehabilitar no solo una especie, sino el ecosistema que alguna vez sostuvo la vida silvestre de Río.



