Una nueva disciplina científica estudia cómo los factores ambientales influyen en la expresión de nuestros genes y, en consecuencia, en nuestra salud. Esta interacción entre los genomas heredados y los epigenomas adquiridos a lo largo de la vida permite comprender cómo hábitos, alimentación, emociones y el entorno físico pueden activar o desactivar ciertos genes.
Epigenética
La epigénesis, también conocida como epigenética, es una disciplina que busca estimar la influencia del medio ambiente en nuestra salud, particularmente en nuestra genética. Esto a través de la identificación de genomas, es decir, aquellos factores con los que nacemos y está relacionada nuestra salud, y su interacción con los epigenomas o factores adquiridos por nuestro organismo en el transcurso de nuestra vida.
De acuerdo con Medline Plus, los genes de nacimiento y los adquiridos pueden ser activados o desactivados, según sea el caso, debido a factores que se encuentran al margen de nuestro cuerpo. Estos pueden ser nuestros hábitos alimenticios, el entorno medioambiental en el cual nos desarrollamos e, incluso, las emociones que sentimos en un momento determinado.
Debido a lo anterior, la epigenética está experimentado un crecimiento exponencial, en tanto representa una nueva herramienta para la evaluación de conductas predispuestas genéticamente y aquellas que pueden ser resultado de los entornos en los cuales vivimos y nos desarrollamos. Asimismo, el rápido crecimiento de la epigenética entre quienes buscamos un nivel de bienestar 360, se debe a su capacidad para identificar tendencias en cuanto a padecimientos clínicos.

Dicho de mejor manera, la epigenética es capaz de detectar las tendencias genéticas que nos pueden llevar a padecer enfermedades tan grandes como el cáncer o alguna de tipo cardiovascular, tan comunes en México. Precisamente esa capacidad se encuentra contenida en los exámenes epigenéticos, que analizan nuestro ADN para clasificar los marcadores epigenéticos que nos rodean y pueden ser dañinos a nuestra salud.
Test o Examen. Evidencia científica
Debido a la poca información disponible sobre los exámenes epigenéticos y la epigénesis en general, la creencia popular considera que se trata de un método irregular y poco confiable. Lo cierto es que se trata de un examen médico como cualquier otro, con la diferencia de que este nos permite conocer de primera mano el estado de nuestra salud actual y los pronósticos futuros, de acuerdo con los hábitos que tengamos.
El examen epigenético consiste en un análisis profundo de nuestro ADN, con el fin de detectar alteraciones al mismo, como consecuencia de factores de nacimiento o bien adquiridos en la vida cotidiana. Su importancia radica fundamentalmente en la capacidad de identificar dichas alteraciones, aunque su efectividad va más allá, al ser capaz de vincular factores externos como la alimentación en nuestro organismo.

De manera particular, el examen epigenético nos permite observar cómo nuestros entornos inciden directamente en nuestra salud, especialmente la química y sus expresiones físicas. Este puede ser individual o bien colectivo, como aquellos realizados por la Organización Panamericana de Salud (OPS), con el objetivo de monitorear cambios genéticos en los virus que afectan a la población del continente americano.
Por su parte, la Revista Médica de Harvard (Harvard Medical Publishing), ha calificado a los exámenes epigenéticos como una forma de reloj biológico, es decir, que tienen la capacidad de dar cuenta del envejecimiento humano desde el ADN.
Genética o Nutrición
Si bien un examen epigenético está relacionado directamente con la disciplina médica de la genética, este también ha tenido un auge importante entre los médicos nutricionistas, quienes lo han empleado para reconocer sensibilidades alimenticias como en el caso de productos que puedan afectar la digestión regular o bien producir inflamación u otros síntomas.
En el mismo sentido, los nutriólogos han demostrado que los exámenes epigenéticos son útiles cuando se busca un informe detallado sobre nuestra salud alimentaria e, incluso, evaluar los resultados de llevar a cabo un plan nutricional o dieta, analizando los efectos en nuestro ADN.
Procedimiento del examen epigenético
En función de lo anterior, podemos decir que existe un debate entre quienes deben realizar un examen epigenético, sobre todo considerando que se trata de un estudio clínico que se realiza en un laboratorio. Este estudio consiste en la extracción de muestras de cabello que contengan bulbo piloso, es decir, aquella estructura en forma de globo que generalmente se encuentra incrustada en el cráneo, por lo que es casi imperceptible al ojo humano.
Posteriormente, las muestras son analizadas en un laboratorio, con el fin de clasificar cerca de 800 biomarcadores genéticos que incluyen minerales, vitaminas, aminoácidos, entre otros compuestos esenciales para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. En un tiempo aproximado de 15 días, podrás conocer los resultados obtenidos del análisis de tu muestra, indicando los factores de alteración química y genética.
Algunos de los elementos sujetos de análisis en el examen epigenetico son:
- Factores determinantes a nivel celular;
- Sensibilidades alimenticias;
- Perfiles de ácidos grasos esenciales;
- Estado del microbioma intestinal.
Estos pueden variar de acuerdo con el especialista que lo aplique y los aspectos que se busquen resaltar. Asimismo, el enfoque de resolución variará de acuerdo con el modelo propuesto para su análisis. Es decir, que los planes de acción dependerán del especialista que analice los resultados, ya sea un nutricionista o bien un médico genetista.
El debate
Existe un debate más o menos popular sobre la efectividad de los exámenes epigenéticos, que simplemente no tiene sustento alguno. Como hemos comentado, el examen no solamente es realizado por expertos de la salud, sino que son ellos mismos quienes analizan los resultados y los pasos a seguir para los pacientes en cuestión.

Recientemente, la aplicación de exámenes epigenéticos ha tomado mayor relevancia entre quienes buscamos alcanzar un bienestar 360, como un mecanismo para identificar malos hábitos y sustituirlos por aquellos que nos permitan una vida en plenitud.


