Una nueva tecnología permite realizar neurocirugía con mayor precisión y efectividad, con menos molestias para los pacientes.
Qué es Gamma Knife
En los últimos años, la cirugía ha desarrollado nuevas técnicas y herramientas con el propósito de reducir las molestias a los pacientes y hacer que el proceso de recuperación sea lo menos invasivo posible. Dentro de estas innovaciones, la neurocirugía ha dado pasos importantes al actualizar el instrumental médico utilizado en procedimientos de alto riesgo, como los que se realizan en el sistema nervioso.

Un ejemplo destacado es el Gamma Knife, un instrumento de alta precisión diseñado para tratar diversas afecciones cerebrales y cervicales, minimizando los riesgos que implicaría la intervención manual en estas áreas tan delicadas.
De origen sueco, el Gamma Knife se ha consolidado como un modelo de vanguardia en el campo de la radiocirugía. Este procedimiento médico, totalmente no invasivo, emplea haces de radiación de alta potencia —como rayos gamma o rayos X— para tratar con gran precisión tumores y otras afecciones cerebrales o de la columna vertebral, sin necesidad de realizar incisiones quirúrgicas.
Gracias a esta tecnología, es posible intervenir zonas altamente sensibles del sistema nervioso, reduciendo riesgos, molestias y tiempos de recuperación en comparación con la cirugía tradicional.
Radiocirugía Gamma
De acuerdo con la Universidad de Stanford, la radiocirugía estereotáctica, también conocida como Gamma Knife, es un tratamiento no invasivo que utiliza haces de radiación de alta potencia para intervenir diversas afecciones neurológicas sin necesidad de realizar incisiones quirúrgicas.

Este procedimiento garantiza una precisión casi perfecta en tiempo real, permitiendo alcanzar con exactitud el tejido cerebral, la base del cráneo, así como la cara y las órbitas.
El tratamiento puede aplicarse en una única sesión o dividirse en varias, dependiendo de las necesidades del paciente. Generalmente, se realiza con anestesia local y se asocia con tiempos de recuperación cortos y mínimas molestias postoperatorias en comparación con la cirugía tradicional.
En qué consiste el Gamma Knife
Para poder precisar con exactitud el área a intervenir, el procedimiento con Gamma Knife requiere que el paciente se someta previamente a estudios de imagenología avanzada, como una tomografía axial computarizada (TAC) o una resonancia magnética (IRM). Estas pruebas permiten obtener un mapa detallado del cerebro, identificando el punto exacto donde se encuentra la lesión o malformación que se busca tratar.

Una vez localizada el área, el paciente es trasladado a una camilla especial diseñada para el Gamma Knife, donde se lleva a cabo la radiocirugía. Durante el procedimiento, el paciente permanece inmóvil para garantizar la precisión del disparo de radiación. La duración puede variar de acuerdo con la complejidad del caso, oscilando entre 20 minutos y un par de horas.
Gracias a esta preparación previa y al uso de la tecnología de guía por imagen, el Gamma Knife puede administrar la dosis de radiación necesaria en el punto exacto, preservando el tejido sano que rodea la lesión y reduciendo al mínimo los efectos secundarios.

Qué podemos tratar con Gamma Knife
Entre las principales afecciones que pueden tratarse con Gamma Knife se encuentran:
- Tumores benignos, tales como meningiomas, adenomas, craneofaringiomas, entre otros.
- Tumores malignos, como en el caso de los astrocitomas, gliomas, la metástasis de algunos tipos de cáncer.
- Enfermedades cardiovasculares y algunos síntomas relacionados como fístulas, malformaciones arteriovenosas y angiomas cavernosos.
- Alteraciones funcionales como la neuralgia del trigémino, trastornos obsesivo – compulsivo, depresión de alto nivel, así como epilepsias.
Efectividad del Gamma Knife
La radiocirugía Gamma Knife cuenta con el respaldo de décadas de experiencia clínica en todo el mundo. De acuerdo con Elekta, la compañía sueca que desarrolló esta tecnología, para el año 2020 más de 1.3 millones de pacientes se habían beneficiado de este procedimiento.

Actualmente, existen alrededor de 350 equipos Gamma Knife instalados a nivel global, lo que permite ofrecer a los pacientes una alternativa no invasiva, segura y de alta precisión frente a las cirugías convencionales del sistema nervioso.

