El bienestar infantil implica reconocer que los niños y niñas se encuentran en constante desarrollo, descubriendo por sí mismos el mundo a través de sus sentidos y de su capacidad mental. Sus experiencias forman parte de su futuro como adolescentes o adultos. El papel como padres está en el guiarlos para hacerlos sentir seguros, escuchados y acompañados mientras ellos construyen su identidad.
¿Qué es el bienestar infantil?
El bienestar en la infancia son las condiciones con las que cuentan niños y niñas, necesarias para desarrollarse de manera integral. Esto incluye una buena salud física, nutrición adecuada, un entorno seguro, vínculos afectivos estables, oportunidades de recreación y acceso al aprendizaje.

Identifica a niños y niñas por lo que son
Un niño o una niña no es un adulto en versión pequeña. Es una persona de corta edad que se encuentra en crecimiento y en pleno desarrollo emocional, cognitivo y social, que ocurre por etapas.

Los niños/as interpretan el mundo desde su experiencia y sienten intensamente, por lo que requieren de la supervisión de un adulto, para comprender lo qué sucede a su alrededor. Reconocer esto es clave para ofrecer un acompañamiento respetuoso y adecuado para su edad.
Prioriza su salud mental
La salud mental infantil es la capacidad de un niño para identificar, expresar y manejar sus emociones de forma segura. Lo mejor que puedes hacer para ayudarlo es acompañarlo y hacer válidas todas sus emociones.

Detectar cambios en su comportamiento, en su estado de ánimo o cosas tan simples como su modo de juego, también forman parte de su cuidado temprano. Además de darle acceso a terapia con un profesional.
Las experiencias que viven los niños y niñas en sus primeros años, influyen directamente sobre su forma de pensar, relacionarse, tomar decisiones o enfrentar la vida adulta. El bienestar infantil implica construir bases emocionales y un mundo sano para mejorar su calidad de vida.



