La estimulación temprana es un conjunto de actividades, movimientos o actividades dirigidos a bebés y a los pequeños o pequeñas del hogar. Su propósito es fortalecer el desarrollo de los infantes, desde el físico, hasta el emocional, cognitivo, sensorial e incluso el social.
Además de que es una excelente opción para acelerar procesos aptitudinales, también sirve como un método para ayudar al cerebro a mejorar la capacidad de aprendizaje y adaptación, principalmente en un rango desde 0 a 6 años.
¿Cómo practicar la estimulación temprana?
Organiza una rutina llena de objetivos
Crear una rutina con tiempos definidos ayuda a su cerebro para responder mejor hacia los estímulos aplicados. Al contrario de si son espontáneos y generan confusión sobre tu pequeño.

Por la mañana se pueden realizar ejercicios de postura como voltearlos boca abajo o estiramientos suaves en brazos y piernas. Al mediodía o por la tarde, se pueden optar por juegos de actividad visual con colores, interacción para su lenguaje y la escucha de sonidos.
Utiliza objetos de casa para estimular
Una parte clave para la estimulación, son los sentidos. Para lograrlo puedes usar los objetos o materiales que encuentres en casa y que no representen algún tipo de daño para los niños o bebés.

Telas, toallas, esponjas, semillas o bloques de construcción, son ideales para estimularlos y para ayudarlos a familiarizarse con diferentes estructuras, texturas, tamaños e incluso sonidos.
Conversa con ellos o ellas
Un pilar en el desarrollo de los niños y niñas, es el lenguaje, ya que sirve para comunicarse o solicitar sus necesidades. Desde edad temprana, lo mejor es hablarle a tu hijo/a, describirle lo que haces, lo que ve y lo que escucha.

Como actividades concretas, funciona señalar objetos mientras los nombras, usar frases cortas o concretas, repetirle palabras básicas o el sonido de las letras. Así, su cerebro relaciona todo con una palabra en concreto y estimulan el habla.
Centros de estimulación temprana
Una excelente opción para complementar su desarrollo, es acudir a centros especializados en estimulación temprana, siempre verificando que cuenten con profesionales pediátricos. Estas son tres opciones en México.
Babyboopie | Guadalajara
Es un centro que ofrece estimulación temprana junto a hidroterapia. El proceso inicia con una valoración para crear un plan personalizado, después se inicia con la estimulación, por medio del desarrollo de habilidades motoras, conductuales y sociales.

Kansha | Chiapas
Ofrecen estimulación temprana a partir de bebés desde los 40 días de nacidos, hasta los 6 años de edad. Se enfocan en mejorar el desarrollo en áreas de aprendizaje, cognitivas, matrices, sensoriales y sociales.

Báalam | CDMX
Este centro de estimulación temprana cuenta con un enfoque musical para apoyar la práctica. Su oferta se divide en cinco grupos diferentes; Capullo para 0 a 3 meses; Rodadores para 3 a 6 meses; Gateadores para 6 a 10 meses; Equilibristas para 10 a 13 meses y Exploradores para 13 a 24 meses.

Con actividades simples bien guiadas, junto a constancia y observación, puedes fortalecer las habilidades clave desde etapas tempranas en tu hijo o hija. La estimulación temprana es fundamental para el desarrollo de los niños/as, que un futuro impactará de forma positiva sobre su aprendizaje y motricidad.



