Tradicionalmente los padres empleaban métodos de crianza basados en los castigos y los premios como forma de recompensa por el buen comportamiento. Esto está cambiando de manera drástica.
Cerebro en desarrollo
Los primeros años de vida de una persona son fundamentales debido a que en esta etapa se desarrollan todas las funciones cognitivas y fisiológicos necesarias para la vida adulta.

Esta comprensión profunda ha traído consigo una preocupación respecto a la crianza y los posibles traumas que se derivan de esta.
Crianza tradicional
La educación de nuestros hijos es lo más importante. Por eso las estrategias de crianza ofrecen una amplia posibilidad para poder educarlos de distintas maneras.
Los padres empleaban un enfoque que privilegiaba una crianza de premios y castigos. Por una parte, el buen comportamiento era recompensado de alguna manera, mientras que el mal comportamiento era reprendido severamente.

Este enfoque puede parecer adecuado e interesante, sin embargo, existen pruebas científicas que han demostrado que este puede generar traumas dentro del desarrollo cognitivo.
Esto debido a que las respuestas que genera el sistema nervioso se siente sobreestimulado y genera reacciones negativas cuando siente vulnerada la seguridad y la estabilidad.
Autoconocimiento, la clave de la crianza responsable
La curiosidad es innata al ser humano, particularmente en la infancia, donde los niños y niñas se encuentran descubriendo el mundo y sus misterios.
Lo mismo sucede con el autoconocimiento. Cuando somos bebés, tenemos interés por saber cómo se mueven las partes de nuestro cuerpo, cuáles son sus reacciones e, incluso, a qué saben.

Conocerte íntegramente resulta una necesidad humana en la primera etapa de desarrollo y, conforme crecemos, la base de las próximas etapas.
Pero ¿qué pasaría si trasladamos esa curiosidad a un plano emocional y de autoconocimiento de los sentimientos?
Respuestas del sistema nervioso
Cuando estamos frente a situaciones de estrés y ansiedad, el sistema nervioso busca preservar nuestra integridad. En etapas tempranas estas respuesta se manifiestan como rabietas y enojos descontrolados, a menudo reprimidos por la crianza tradicional.
En el fondo, lo que se reprime no sólo es la manera en cómo exteriorizamos ese estrés o ansiedad, sino el sentimiento mismo. Esto con graves repercusiones futuras, sobre lo pernicioso de exteriorizar un sentimiento, no sólo los malos.
Por ello, el modelo de crianza responsable propone vías alternas para recibir los sentimientos y exteriorizarlos de una manera que nos permita tener autocontrol sobre ellos.
Juguetes educativos y dónde encontrarlos
En este proceso de reconocimiento de emociones y mecanismos para exteriorizarlos y regularlos, existen productos que pueden ser de gran ayuda, sobre todo durante las primeras etapas de desarrollo.

Por ejemplo, los juguetes que estimulan la curiosidad creativa, mientras presentan retos cognitivos para los más pequeños. Mattel tiene una línea completa de juguetes para la estimulación física y emocional bajo el signo de Fisher – Price, como los gimnasios para bebés.

Algo tan simple como una pila de aros para llenarla o los bloques en forma de figura que deben ser insertados en un área específica, pueden generar retos que ponen a prueba el autocontrol frente a situaciones estresantes.
Comprender para criar
Algunas de las estrategias para poder ejercer una crianza responsable son:
- Tomar un respiro y pausar las señales hacia el sistema nervioso, permitiendo autorregularnos.
- Validar la experiencia de exteriorizar un sentimiento, brindando apoyo y sostenimiento para nuestros hijos.
- Establecer límites sobre cómo hacemos patente nuestro enojo y cómo manejamos la ira.
- Reflexionar sobre las circunstancias que llevaron a un sentimiento de estrés o ansiedad.
En última instancia, la crianza responsable pasa necesariamente por la validación de cada sentimiento que experimentamos y las formas diversas en que los manifestamos.



