Cuando España levantó la Copa del Mundo tras vencer a Argentina en la final del Mundial 2026, los reflectores apuntaron hacia Lamine Yamal, Pedri, Nico Williams y el resto de los jugadores estrella que dominan el fútbol internacional. Sin embargo, detrás de cada sprint, recuperación y minuto disputado existió un factor mucho menos visible: la nutrición deportiva.

Nutrición deportiva de alto rendimiento
España cerró el torneo con un solo gol recibido en ocho partidos y lo logro basando su alimentación en algo más que el solo “comer saludable”. Dentro de los equipos deportivos cada comida forma parte de una estrategia diseñada para optimizar el rendimiento antes, durante y después de cada partido. Los equipos de élite trabajan con nutricionistas deportivos que adaptan la cantidad de carbohidratos, proteínas, líquidos y electrolitos según la carga de entrenamiento, la posición del jugador y el calendario de competencia.
Durante un torneo como el Mundial, donde algunos futbolistas disputan ocho partidos en menos de un mes, el objetivo principal es mantener las reservas de glucógeno —la principal fuente de energía para esfuerzos de alta intensidad—. Por ello, los carbohidratos de fácil digestión ocupan un lugar central antes de los encuentros, mientras que después del silbatazo final la prioridad es combinar proteínas de alta calidad con carbohidratos para acelerar la recuperación muscular y preparar al cuerpo para el siguiente compromiso.

Pausa de Hidratación
La hidratación representa otro elemento decisivo para la estrategia de los jugadores fuera y dentro de la cancha. El Mundial 2026 se disputó en sedes con diferentes condiciones climáticas y temperaturas elevadas, lo que obligó a muchas selecciones a implementar protocolos específicos para reponer líquidos y electrolitos. De hecho, la preparación nutricional y ambiental fue considerada uno de los factores clave para afrontar el torneo. Por lo que en cada equipo se utilizaron tanto pruebas de hidratación como de sudoración para medir los niveles de electrolitos de cada jugador.
Uno de los mayores cambios respecto a generaciones anteriores del futbol es que ya no existe una única dieta para todo el plantel. Cada futbolista recibe recomendaciones individualizadas según su composición corporal, metabolismo, minutos jugados y necesidades energéticas. Algunos requieren un mayor consumo de carbohidratos para sostener esfuerzos repetidos, mientras que otros priorizan la recuperación muscular o el control de la inflamación.
Esta evolución no es nueva para la selección española. En los últimos años, la Real Federación Española de Fútbol ha reforzado el papel de la nutrición dentro de sus concentraciones, incorporando especialistas que trabajan de la mano con el cuerpo médico para diseñar planes personalizados y supervisar la suplementación cuando es necesaria.
La nutricionista detrás del rendimiento de La Roja
Detrás del éxito de la selección española también estuvo Toscana Viar, nutricionista del Athletic Club y responsable de la estrategia nutricional de La Roja durante el Mundial 2026. Licenciada en Farmacia y especialista en nutrición deportiva por el Comité Olímpico Internacional (COI), Viar trabaja con un enfoque de nutrición personalizada, donde cada jugador recibe un plan adaptado a su posición, carga de entrenamiento, minutos disputados y necesidades de recuperación.
Para Viar, la alimentación va mucho más allá de diseñar menús. Ella explica que su labor consiste en coordinar toda la estrategia nutricional del equipo: desde la hidratación y la suplementación individualizada hasta los horarios de las comidas y la recuperación después de cada partido.
Lejos de imponer dietas restrictivas, la especialista apuesta por la educación alimentaria y por una base inspirada en la dieta mediterránea, rica en frutas, verduras, aceite de oliva, pescado, legumbres y carbohidratos de calidad. Durante el Mundial, algunos de los alimentos favoritos del equipo fueron los boniatos y el arroz con leche, este último servido como un postre estratégico para ayudar a reponer glucógeno después de los entrenamientos y partidos, demostrando que incluso los pequeños detalles pueden convertirse en una ventaja competitiva cuando el objetivo es levantar una Copa del Mundo.
España campeón del mundo 2026
El triunfo de España demuestra que en el deporte de alto rendimiento, los campeonatos ya no se ganan únicamente con talento. Se construyen también a partir de una estrategia científica para llegar a cada partido con la máxima energía y recuperarse lo suficientemente rápido para volver a competir y salir campeones.



