A veces, la mejor forma de desconectarte es recuperar una actividad que disfrutas. Leer, moverte, crear algo con las manos o pasar tiempo al aire libre son ejemplos de hobbies que pueden convertirse en espacios de pausa dentro de la vida cotidiana.
La investigación sobre hobbies y bienestar ha encontrado asociaciones entre participar regularmente en actividades de ocio y una menor presencia de síntomas depresivos, además de mayor satisfacción con la vida y percepción de salud.
1. Leer un libro
Tomar un libro y leer puede convertirse en una forma de ocio de baja demanda que permite concentrarse en una actividad alejada de las obligaciones diarias. Un estudio con casi 20,000 adultos de 15 países encontró que la lectura frecuente estaba asociada con mejores indicadores de bienestar y un menor riesgo a síntomas depresivos y soledad.
No necesitas terminar un libro por semana, dedicar unos minutos a tu género literario de preferencia podrá convertir la lectura en un momento de desconexión.

2. Mover el cuerpo
El ejercicio suele asociarse con beneficios para el bienestar físico y emocional, pero también puede funcionar simplemente como una actividad de ocio. Caminar, bailar, nadar, andar en bicicleta o practicar algún deporte permiten salir de la rutina y concentrarse en el movimiento.

3. Hacer algo con las manos
Cocinar, pintar, dibujar, tejer, hacer cerámica, construir objetos o realizar proyectos DIY tienen algo en común: requieren involucrarse activamente en el proceso.
La investigación sobre actividades creativas ha encontrado asociaciones entre dedicar más tiempo a actividades como las manualidades y el arte con una mayor satisfacción en la vida.

4. Observar peces en un acuario
Pasar algunos minutos observando peces puede parecer una actividad demasiado sencilla para considerarla un hobby, pero también ha sido estudiada desde la perspectiva del bienestar.
Una revisión sistemática de 19 estudios encontró evidencia preliminar de que interactuar con peces en acuarios puede favorecer la relajación y algunos indicadores de bienestar.

5. Ir de pesca
La pesca combina tiempo al aire libre, contacto con el entorno y periodos de espera que pueden convertirse en una pausa frente al ritmo cotidiano.
En una encuesta realizada a 244 personas que practicaban pesca recreativa marina en España, una mayor cantidad de horas dedicadas a pescar se asoció con niveles ligeramente menores de estrés.

6. Meter las manos en la tierra
La jardinería es otra actividad que combina movimiento, contacto con la naturaleza y concentración. Desde cultivar plantas en casa hasta mantener un pequeño huerto, trabajar con tierra puede convertirse en una forma de desconexión.
La jardinería como la lectura, es una actividad que después de una tarea estresante puede ayudar a reducir los niveles de cortisol.

7. Ver a tus amigos en persona
Aunque no siempre pensamos en socializar como un hobby, pasar tiempo con amigos puede ser una de las formas más sencillas de incorporar bienestar a la rutina. Una conversación cara a cara, compartir una comida o hacer alguna actividad juntos crea un espacio para desconectarse de las obligaciones y fortalecer los vínculos sociales.
Más que llenar la agenda de planes, se trata de reservar momentos para las personas con las que realmente disfrutas estar: desde tomar un café hasta caminar juntos, cocinar o simplemente sentarse a platicar sin mirar el celular.

Crear tu propio momento de ocio
Más que encontrar el hobby “perfecto”, la evidencia apunta al valor de tener actividades que realmente disfrutes y que estén separadas de tus obligaciones.
Varias investigaciones han recalcado que los hobbies pueden relacionarse con menor estrés, ansiedad y síntomas depresivos, además de favorecer la relajación, el placer y las conexiones sociales.
Por eso, leer unas páginas antes de dormir, cuidar plantas o tomar una clase de cerámica pueden convertirse en pequeñas pausas que mejoran tu bienestar a largo plazo.


