La búsqueda de la belleza, el bienestar físico y emocional se han convertido en una práctica de miles de personas alrededor del mundo, aquí te contamos sobre una nueva tendencia wellness.
Qué es el biohacking
El término biohacking hace referencia a una tendencia de búsqueda amplia sobre el potencial humano, más allá de los límites tradicionales físicos y mentales. Esto se refiere a un conjunto de prácticas, investigaciones y hábitos que buscan aumentar el rendimiento del cuerpo humano, a pesar de la edad. En los últimos años, el biohacking ha revolucionado nuestras rutinas de vida, para poder potenciar la capacidad humana de la supervivencia, esto mediante la intervención médica y el autoconocimiento de nuestros cuerpos.

De acuerdo con Forbes, la prestigiosa publicación neoyorquina, se estima que el valor del mercado de biohacking en 2024 fue de 24.5 billones de dólares, lo que nos permite advertir el enorme interés que las personas están mostrando por esta tendencia que combina el bienestar físico, mental y la belleza exterior.

Sus planteamientos han alterado a la comunidad científica alrededor del mundo, debido a las implicaciones éticas sobre el uso de la biología –principalmente– para prolongar las funciones naturales del cuerpo humano, así como su vigencia. Lo cierto es que aún no existe un consenso médico respecto a su utilidad y eficacia.
Cómo se practica biohacking
El biohacking se compone de una serie amplia de rutinas, prácticas médicas y otras cuestiones relativas a un modo de vida wellness, incluída una filosofía sobre el bienestar humano. Todas estas buscan brindar al paciente confort, equilibrio mental y físico y, en última instancia, una calidad superior de vida.

Algunos de los hábitos más comunes del biohacking son:
- Ayuno intermitente, para regular el metabolismo y mejorar la sensibilidad a la insulina.
- Alimentación consciente, con la inclusión de suplementos alimenticios de origen natural, así como una reducción de los carbohidratos necesarios para nuestra rutina diaria.
- Sueño de calidad, sesiones de sueño profundo de entre 7 y 9 horas, para favorecer la producción de melatonina.
- Terapia de frío/calor, ya sea baños de hielo o sauna, para estimular la circulación y el sistema inmunológico.
- Ejercicios de meditación o bien actividad física de bajo impacto, para reducir el estrés y regular el sistema nervioso.
Biohacking 2.0
Adicionalmente, existen otras prácticas, DIY y biotecnológicas, para poder alcanzar un mayor nivel de potencial humano que comúnmente se conoce como biohacking 2.0. Este tipo de prácticas pueden llegar a ser más invasivas en el cuerpo humano y sus efectos más potentes, por lo que requieren de la supervisión o guía de un especialista.

Algunas de estas son:
- Uso de nootrópicos o suplementos alimenticios, tales como el omega – 3, L–teanina, los adaptógenos e, incluso, la cafeína.
- Terapias de luz y ritmo circadiano, es decir, prácticas que emplean lámparas de luz azul para simular la luz solar o lunar.
- Implantes subcutáneos, para el almacenaje de biodatos y su interacción digital con ciertos dispositivos mediante chips RFID/NFC.
- Edición genética, mediante la cartografía celular humana y otros estudios genéticos que buscan prevenir enfermedades hereditarias.
- Neurotecnología, interfaces de cerebro que se conectan a ciertos dispositivos para mejorar la comunicación neuronal.
- Uso de psicodélicos en microdosis, es decir, consumo de cantidades mínimas de ciertas drogas para aumentar la neuroplasticidad humana.
Debate ético del biohacking
Como hemos observado, no todas las prácticas del biohacking son éticamente cuestionables, pues la mayoría de ellas están relacionadas con las preocupaciones de la vida wellness como en el caso del monitoreo personal y asistido de ciertos indicadores biológicos; el uso de dispositivos tecnológicos para este mismo fin, como aplicaciones o relojes inteligentes que miden el ritmo cardiáco, entre otras variables; así como la preocupación sobre la alimentación que llevamos.

No obstante, por lo que se refiere a las prácticas del biohacking 2.0, estas son mucho más cuestionadas por la falta de regulación y sus efectos probados. Tal es el caso de la experimentación genética para su moldeo y edición. Es importante mencionar que la edición per se aún se encuentra en etapa experimental, aunque es seriamente cuestionada por el gremio médico debido a que supone cambiar nuestro diseño genético a conveniencia.
Asimismo, es de hacerse notar que no todas las prácticas del biohacking son seguras y, algunas, pueden tener serios efectos secundarios que puedan afectar nuestra salud. Es por eso que el equipo de Gen Hack te sugiere que antes de poner en práctica cualquiera de éstas, aún aquellas que parecen inofensivas, consultes a un especialista.
