Entre mitos virales y rutinas caseras, la experta explica cómo cuidar de la piel sin caer en riesgos innecesarios.
Mirada cercana a la piel
La Dra. Lilia Argüello Guerra es Cirujana dermatóloga, Dermato-Oncóloga, experta en láser y cirujana de uñas. En sus años de experiencia ha logrado consolidarse como uno de los perfiles más influyentes en la dermatología. Mayormente conocida como Dermalilia, la doctora brinda una mirada segura y confiable para todos sus pacientes. Es la encargada de cuidar la piel de forma médica.

Conoce tu tipo de piel
Dermalilia describe cuatro tipos principales que puedes identificar:
- La piel seca carece de lípidos naturales, muestra líneas finas y parece “dura.”
- Una piel grasa produce sebo en exceso y todo el tiempo luce brillante, con poros abiertos.
- La piel mixta combina zonas secas y áreas con mayor cantidad de brillo como la frente y la nariz.
- Una piel sensible se enrojece fácilmente y reacciona de forma negativa ante casi cualquier producto.
“Podemos considerar que la piel normal es la piel mixta, que tiene algunas zonas con tendencia a producir más grasa.”

Sigue esta rutina si eres principiante
Para quienes buscan una rutina básica de skincare, la Dra. Lilia Argüello sugiere un limpiador facial adecuado para cada tipo de piel. Se debe complementar con hidratación y priorizar el uso de protector solar todos los días.
Por la noche, recomienda un activo ácido retinoico, glicólico o ferúlico, seguido de hidratante facial y contorno de ojos. En la mañana, el orde es limpieza-vitamina C-protector solar. Son esos sencillos pasos los que ayudan a empezar con el cuidado facial.

¿Cuál fue el primer factor que significó un riesgo?
La dermatóloga observa en consulta un cambio en la forma en que las personas se relacionan con su piel. Señala que todo comenzó durante la pandemia.
“Desde la época de la pandemia del 2020, las personas empezaron a ver más a detalle a través de las cámaras y notaron cambios que antes no percibían.”
La exposición constante a las pantallas detonó la curiosidad y la preocupación en los usuarios. Así surgieron las búsquedas en internet, los autodiagnósticos y las recomendaciones por parte de personas no certificadas. La doctora explica que ese momento marcó el inicio de una ola de información poco confiable sobre rutinas, productos y remedios caseros.
Mitos que persisten
Para la experta, uno de los mitos más comunes sigue siendo el uso de remedios naturales para la caída del cabello. Los pacientes tienden a usar champú anticaída adicionado con romero, jengibre o té de cola de caballo pensando que eso detendrá el problema.

Por el contrario, menciona que dichas mezcolanzas pueden llegar a alterar el cuero cabelludo y retrasar un diagnóstico real. La caída del cabello aumentó drásticamente durante la pandemia, tanto por estrés, como por el propio COVID. Muchos pacientes intentan resolver el problema sin la orientación de un profesional.
¿Lo que usas es bueno o malo?
La doctora aclara que no existen productos “malos”, pero si diagnósticos equivocados. En su experiencia, muchos de sus pacientes siguen recomendaciones de influencers o personas con relevancia, sin siquiera conocer su tipo de piel.
Las tendencias marcadas por las redes socio digitales, marcan un antes y después en la forma en que las personas tratan su piel. Ahora es común ver cientos de productos o tratamientos desde casa sin ningún aval médico. Esto, más que ayudar, solo mal informa y limita el trabajo de la dermatología por una piel saludable.

Entre las prácticas más peligrosas, la profesional destaca el uso de retinoides. Muchos tienden a comprarlos en altas concentraciones sin supervisión, confiando en videos por medio de redes. Aunque sus beneficios son reales, el retinoide debe ajustarse a cada tipo de piel y bajo control médico.
Dermalilia busca regenerar el origen del cuidado dermatológico, donde la información, junto a una orientación correcta, marca la diferencia entre cualquier tendencia. Su enfoque se centra en enseñar a cada paciente a conocer su piel y responder de acuerdo a lo que realmente necesita. Su voz representa un aliado confiable para una piel saludable.



