¿Y si el secreto para vivir más no fuera únicamente hacer ejercicio, sino el deporte que practicas? Un estudio realizado en Dinamarca encontró que algunas disciplinas están asociadas con una mayor esperanza de vida, y el tenis encabeza la lista con una diferencia cercana a los 10 años respecto a las personas sedentarias.
La investigación, conocida como el Copenhagen City Heart Study, siguió a 8,577 participantes durante un periodo de hasta 25 años para analizar cómo distintos deportes se relacionaban con la longevidad.
Los deportes asociados con una mayor esperanza de vida
Tras comparar a los participantes con personas sedentarias, los investigadores estimaron los siguientes incrementos en la esperanza de vida:
- Tenis: +9.7 años
- Bádminton: +6.2 años
- Fútbol: +4.7 años
- Ciclismo: +3.7 años
- Natación: +3.4 años
- Trote (jogging): +3.2 años
- Calistenia: +3.1 años
- Actividades de gimnasio: +1.5 años
Aunque cualquier forma de actividad física ofrece beneficios para la salud, el estudio encontró que quienes practicaban deportes de raqueta presentaban las asociaciones más fuertes con una vida más larga.

¿Por qué el tenis parece superar al gimnasio?
Uno de los hallazgos más llamativos fue que las actividades realizadas en gimnasios mostraron la menor asociación con un aumento en la esperanza de vida.
Dentro del estudio se observó un patrón interesante: los deportes con mejores resultados, como el tenis, el bádminton y el fútbol, comparten un elemento que muchas rutinas individuales no tienen: la interacción social.
Los autores plantean la hipótesis de que convivir con otras personas, competir, conversar y crear vínculos podría aportar beneficios adicionales para la salud física y mental que, con el tiempo, también influyen en la longevidad.

¿Significa que jugar tenis te hará vivir 10 años más?
Tanto el Copenhagen City Heart Study como otros estudios observacionales, muestran una asociación del tenis con una mayor esperanza de vida, pero no pueden demostrar que practicar un deporte específico sea la causa directa de vivir más años.
Es posible que quienes juegan tenis también mantengan otros hábitos saludables, como una mejor alimentación, revisiones médicas frecuentes o una vida social más activa.
Aun así, la magnitud de las diferencias encontradas ha despertado el interés de la comunidad científica y refuerza una idea cada vez más respaldada por la evidencia: la actividad física, especialmente cuando combina movimiento con interacción social, podría ser una de las herramientas más poderosas para favorecer un envejecimiento saludable.


