En la lucha contra el cáncer de páncreas, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó Rasonque (daraxonrasib), un medicamento oral de administración diaria que inhibe la proteína RAS; una de las principales responsables del crecimiento de los tumores pancreáticos.
La aprobación, anunciada el 26 de agosto de 2026, representa un avance importante en el tratamiento del adenocarcinoma pancreático metastásico, la forma más común de cáncer de páncreas.
¿Qué es RAS?
Para entender la relevancia de este tratamiento hay que mirar a RAS: una familia de proteínas que participa en la comunicación celular y ayuda a regular procesos como el crecimiento y la división de las células. Cuando RAS presenta alteraciones o permanece activada de manera anormal, puede impulsar la proliferación de células cancerosas.
En el adenocarcinoma pancreático, las alteraciones de la vía RAS son especialmente frecuentes. El reto científico ha consistido en conseguir bloquear esta señal sin afectar de manera excesiva a las células sanas.
El Daraxonrasib pertenece a una nueva generación de inhibidores de RAS(ON). Y a diferencia de estrategias que buscan bloquear una sola mutación específica, el medicamento está diseñado para actuar sobre múltiples variantes de RAS en su estado activo, incluyendo diferentes formas de KRAS.
Como resultado, Rasonque busca interrumpir la señal de RAS que mantiene el crecimiento de tumores en el organismo.

Los resultados detrás de su aprobación
La decisión de la FDA se basó principalmente en los resultados del ensayo clínico de fase 3 RASolute 302, en el que participaron 500 adultos con adenocarcinoma pancreático metastásico que ya habían recibido una línea previa de tratamiento.
Los participantes recibieron daraxonrasib o uno de los esquemas de quimioterapia estándar seleccionados por sus médicos. Los resultados mostraron una diferencia considerable en supervivencia global: 13.2 meses de supervivencia mediana con daraxonrasib frente a 6.7 meses con quimioterapia.
También se observó una diferencia en el tiempo durante el cual la enfermedad permaneció sin progresar: 7.2 meses frente a 3.6 meses, respectivamente.
En términos estadísticos, el tratamiento redujo aproximadamente 60% el riesgo de muerte en comparación con la quimioterapia estándar durante el periodo analizado.

¿Por qué es importante para el cáncer de páncreas?
El adenocarcinoma pancreático representa aproximadamente entre 90% y 95% de los casos de cáncer de páncreas. Además, suele detectarse en etapas avanzadas, cuando el tumor ya se ha extendido a otras partes del cuerpo y las opciones terapéuticas son más limitadas.
Precisamente por esto, la llegada de una terapia que actúa sobre uno de los principales motores moleculares de la enfermedad marca un cambio de paradigma. Durante años, RAS fue considerado uno de los blancos más difíciles de atacar en oncología. Ahora, su inhibición llega por primera vez al tratamiento aprobado del cáncer pancreático metastásico.

Una nueva forma de atacar al cáncer
Rasonque se administra como una tableta de 300 mg una vez al día. Pero como cualquier tratamiento oncológico, no está exento de efectos secundarios.
La aprobación de Rasonque podría ser apenas el inicio de una estrategia terapéutica más amplia. Actualmente se estudia daraxonrasib en otras etapas del cáncer de páncreas, incluyendo su uso como tratamiento inicial en pacientes con enfermedad metastásica.
Por ahora, su aprobación se concentra en pacientes con adenocarcinoma pancreático metastásico que ya recibieron al menos una terapia sistémica o que no son candidatos a tratamientos combinados. Pero sus resultados abren la posibilidad de convertir a RAS en un objetivo terapéutico real.


