Desde su infancia, Tim Golsteijn encontró en la cocina un lugar donde el ritmo, el fuego y la intensidad lo hacían sentir vivo. Lo que comenzó como un trabajo de verano en un campamento, se convirtió en una carrera que se construyó con visión y precisión. Hoy, al frente de Bougainville en Ámsterdam, tiene una cocina que combina recuerdos y sabores que ha descubierto en su recorrido por el mundo.
Un comienzo inesperado
Tim Golsteijn es un chef originario de Ámsterdam, una carrera con la que inició desde muy joven. Fue a los 10 años cuando en un campamento en Países Bajos, trabajó como lavaplatos en el restaurante de uno de sus amigos. Un gesto que marcó el inicio de una vocación que hasta la fecha sigue creciendo. Ese fue oficialmente su primer trabajo, o su summer job, como él lo llama. Un empleo que estuvo rodeado de trastes, pero que a su vez, despertó lo que hoy sería su pasión.

A medida que fue ganando experiencia, entendió que las cocinas profesionales se manejan a través de su propio lenguaje. Son espacios donde el trabajo nunca se detiene, donde las jornadas se extienden más allá de lo habitual. El chef lo resume como una dinámica que exige entrega total por la búsqueda del mejor resultado culinario. Aún así, el chef maneja su cocina a través del disfrute, de la diversión y una filosofía que apuesta por comerse al mundo. Una mentalidad que lo ha llevado a perfeccionar cada técnica hasta dominar su profesión.
El chef Tim, como lo llaman, se dedica a hacer eventos culinarios, cenas privadas e imparte master classes como parte de su carrera gastronómica. Además de hacerlo para el público, él asegura que lo hace por sí mismo. Crear experiencias para los demás es algo que lo define como chef.
Bougainville una cocina que conecta con recuerdos
Desde hace 8 años, Tim Golsteijn dirige Bougainville, el restaurante de lujo que forma parte del TwentySeven Hotel, ubicado en el corazón de Ámsterdam. Ahí ejerce como chef ejecutivo, una tarea que lo ha llevado a posicionar el complejo gastronómico entre uno de los mejores del país, con una estrella MICHELIN que respalda su proyecto.

Cada platillo de Bougainville nace de la curiosidad, junto al deseo de compartir aquello que ha descubierto en cocinas de otros países. Para Tim Golsteijn, el menú se trata de transmitir parte de su historia. Cada elemento en su cocina tiene un propósito, desde la textura hasta el aroma. Busca que los comensales conecten con la memoria de un viaje o una sensación.

Bougainville ofrece una experiencia sensorial gastronómica única abierta a todo el público. Con un diseño elegante y una vista panorámica a la ciudad de Ámsterdam. En su carta se encuentra una variedad de platillos inspirados por Europa y un toque internacional liderado por el chef Tim Golsteijn.
Sabores que viajan desde lejos
Viajar es parte del proceso creativo aplicado en Restaurant Bougainville. De cada destino trae algo nuevo, una idea, un producto que transforma a los platos. Tim Golsteijn reveló que de cada destino que visita surgen las combinaciones del menú actual del restaurante. Su inspiración viene de sus recorridos fuera de Holanda.
Uno de sus platillos se trata de un postre inspirado en México, donde mezcla chocolate Xoconusco, una salsa de mezcal y helado de chile ancho. Fue en Pachuca donde se deleitó con la combinación de cocoa y mezcal. De inmediato imaginó esos sabores en uno de sus platos para Bougainville. Un ejemplo de cómo con sus preparaciones transportan a los comensales a ese momento.

Reflexiones de un chef que nunca para
Tras alcanzar los reconocimientos más importantes, Tim Golsteijn se encuentra en un momento de introspección. Reconoce que su vida ha dado un giro 360 en torno a la cocina, misma por la que ha sacrificado su descanso o relaciones personales. Esa sinceridad refleja el compromiso que sostiene cada uno de sus logros.
El chef está abierto a nuevas etapas, a explorar otros proyectos que mantengan intacta su pasión, sin perder el equilibrio personal. Su historia demuestra que el éxito no está solo en recibir una estrella, está en encontrar sentido a lo que hace. Con esa visión, Tim Golsteijn continúa creando, viajando y cocinando con la misma pasión con la que comenzó en sus inicios.

Su cocina se define por diferentes culturas en lo culinario. En Bougainville cada plato guarda una parte de la vida de Tim Golsteijn y una historia que comparte al mundo a través del paladar. Con una experiencia de más de 20 años, el chef ofrece una experiencia única por medio de sabores que combinan memorias.



